sábado, 29 de diciembre de 2012

REFLEXIÓN 2012

Y bueno es el último mes del año; nos empezamos a preparar para el próximo con ilusión, con alegría, sobre todo cuando ha sido un buen año, donde los logros y el crecimiento personal se hicieron presentes. 
Excelente… felicidades… Sin embargo, para algunos de nosotros no ha sido así; nos ponemos melancólicos, tristes, y reflexionamos sobre lo que aconteció durante esos 12 meses; sopesamos y revivimos lo acontecido, y cuando resulta que no fue tan bueno, nos preocupa el saber por qué no. 
Nos llegan a la memoria un sinfín de recuerdos que han pasado a lo largo del año, porque no sólo termina el año sino que termina lo sucedido en el, para dar paso a lo que sucederá en el siguiente. 

Es frecuente escuchar, “ya quiero que se acabe el año” esperando quizás que la vida nos resuelva todo en año nuevo… nuevas esperanzas. 
Este año que termina, lo vivimos cada uno a nuestra elección; se lee comprometedor ¿no? Todo lo vivido se ira a un rincón de tu mente y aunque no lo olvides, lo obviaras. Los problemas que continúan, no cambian al hacerlo el mes de diciembre, solo nosotros podemos hacer del próximo, un buen año… o uno regular, y por qué no, un año excelente, dependiendo de cómo vivamos cada una de las situaciones que se nos vayan presentando. 

No hay mas que decir, solo gracias a todas esas personas maravillosas que tengo a mi lado y que me apoyan en las buenas y en las malas, con mucho o poco me han dado la fuerza necesaria para seguir adelante. Les deseo de todo corazón éxito a todos, no solo el próximo año sino en su vida y sean muy felices. 


Janeth Fuerte