lunes, 25 de agosto de 2014

EL INTERÉS POR LA CONSULTA

Políticos, académicos, intelectuales y uno que otro colado alzan la voz promoviendo una consulta ciudadana para hacer valer, según ellos, la opinión de la sociedad sobre la reforma energética aprobada recientemente en el congreso.

Lo que no contemplan dichos organizadores son principalmente 2 cosas.
La primera es que gran parte de los ciudadanos no poseemos la suficiente información al respecto. Todo el conocimiento que tenemos del tema está basado en opiniones ideológicas que se han encargado de recetarnos los convocantes.
Que si nos va a beneficiar en el bolsillo, que si el petróleo ya no es nuestro, que si unos son patriotas, que si los otros son traidores a México, en fin, solo palabrería de ocasión.

La segunda es aún más fácil de describir. El mexicano de a pie, ese que no tiene lazos con el poder, no está interesado en la reforma energética porque tiene 100 cosas más importantes en que pensar.
Ese mexicano al que los “patriotas” quieren endilgarle la chamba que les corresponde, está más preocupado en conseguir trabajo, en ganar lo necesario para sobrevivir y en evitar ser víctimas de la violencia que se vive en el país.

Sería recomendable que aquellos a los que se les ha ocurrido la idea de armar la consulta, que dicho sea de paso costará un dineral, volteen hacia abajo.
Que sí, que el petróleo “ha sido nuestro” pero que no nos ha dejado nada de lo cual sentirnos dichosos. Que desde sus autos blindados rodeados de guaruras observen el caos violento en el que muchas zonas del país están sumidas. Que conciban el hambre, la pobreza y el desamparo que padecen millones de familias. Que por una vez en su vida trabajen en serio para atacar todos esos problemas y dejen de lado la mezquindad que por años ha caracterizado al sistema político de nuestro país.


Y es que mientras no hagan todo ello, no podrán entender que a una gran cantidad de mexicanos su consulta simple y sencillamente nos viene valiendo madres.


Autor: Rubén Salazar Espino
rubsalazare@gmail.com
Twitter: @Ruben_Salazar

jueves, 14 de agosto de 2014

LOS FONDOS Y NO LAS FORMAS DE LA FIESTA

A Héctor Estrada por su confianza
  
Los videos que recientemente se han dado a conocer en donde se observa a destacados miembros del Partido Acción Nacional (PAN) en plena pachanga, han desatado una enorme cantidad de reacciones en medios de comunicación y en la sociedad que se siente ofendida ante el festivo actuar de dichos políticos.
El malestar es evidente, pero en realidad no creo que lo que nuestros políticos hagan en su vida privada sea de incumbencia pública.

Sin embargo, considero que el verdadero conflicto radica en lo que rodea a la bacanal en cuestión.
En primer lugar, sabemos que en esos días se encontraban “trabajando” en una reunión de su partido en la que se preparaba la estrategia a seguir con respecto a los posicionamientos que adoptarían en la discusión de las reformas propuestas por el presidente de la república.
Es obvio que a dicho encuentro (por lo menos en una ocasión) llegaron con sendas resacas, lo cual por lógica, no les debe haber permitido concentrarse en lo que ahí se planteó, por lo tanto, y como acostumbran, seguramente fueron sus asesores los que en realidad atendieron los discursos.

Por otra parte tenemos el dispendio de recursos.
La renta de la casa en donde se celebró el jolgorio panista es de alrededor de 50 mil pesos por noche, a eso hay que sumarle los honorarios de los músicos que amenizaron la tertulia, meseros y las hermosas acompañantes que acompañaban a los “fiesteros”.
¿De dónde salió tal cantidad de dinero?  Si fue de sus sueldos la verdad es que no lo vería tan mal, pues a pesar de que en su gran mayoría no lo desquitan, estaríamos hablando de que por lo menos les debe haber dolido un poco mirar su cartera al día siguiente. Lo grave sería si esos billetes vienen del pago de prebendas, corruptelas y/o de actividades relacionadas con el crimen organizado. Si ese es el caso, el evento de “esparcimiento” blanquiazul debería pasar de simple anécdota a responsabilidades judiciales.

Por último, está la parte que considero más deleznable e incongruente de lo que aconteció en dicho evento.
El problema de trata de personas y explotación sexual en México es extremadamente grave, se conocen infinidad de casos que dan constancia de ello, y se supone que por ese motivo los legisladores aprobaron leyes con las que se deben combatir dichos delitos.
A pesar de lo anterior, los personajes políticos que aparecen en el video se hicieron de los servicios de jóvenes mujeres que se sabe son bailarinas de centros nocturnos. Es decir, los  mismos que en público se desgarran las vestiduras y mandan cerrar antros aduciendo que en esos lugares se comenten delitos de todo tipo, en privado contratan para su “esparcimiento” a las chicas que supuestamente protegen.
Así que, eso que hicieron los panistas parranderos es un delito de acuerdo a lo que ellos mismos han legislado, y como tal, debe ser investigado y castigado.


El absurdo lenguaje de los que se dan golpes de pecho, de las conciencias moralistas y de los oportunistas carroñeros no son más que hipocresías. Lo importante es exigir que se esclarezca el origen de la billetiza que se utilizó y se castigue conforme a la ley a quienes contrataron a las muchachas que aparecen en la grabación. No hay más.


Autor: Rubén Salazar Espino
rubsalazare@gmail.com
Twitter: Ruben_Salazar