Ya se acerca la navidad y el final de este 2011, son sin duda tiempos de sentimientos encontrados, de propósitos, recuerdos, alegrías y tristezas. Es por lo anterior que he invitado a plasmar con una frase reflexiva a quienes tienen algo que decir y compartir en estas fechas.
Esperamos sean de su agrado.
“Regala tu sonrisa a quien la necesite, tus lagrimas a quien te acompañe y tu vida a quien te ame. ¡Te Quiero Papá!”
Rubén Salazar López
“Los deseos deben ser realidades y las metas tienen que estar siempre a la vista”
Gaby Ruiz
“Gracias a ti, a ti y a ti por ser parte de mi familia, por hacerme sentir orgulloso de mi provenir. Gracias a ti, a ti y a ti por brindarme su amistad sin esperar nada a cambio. Gracias a todos por aceptarme tal y como soy... lo mejor para todos... gracias”
Marcos Mauricio Salazar
"Las caídas son una constante en nuestro camino, pero mientras el corazón palpite y la sangre fluya, será mas que un motivo para levantarnos e ir siempre un paso mas allá"
Rubén López
“Jamás olvidare lo que compartimos porque eso formara parte de mi existencia todos los días de mi vida. No olvides que nunca hay adiós pues siempre existirá la posibilidad de un hasta pronto”
Eduardo Villalpando
“Hace unos días le daba una mirada al año que estamos terminando, estoy sorprendida que viva arrastrando aquello que me ha marcado y que no me ha dejado ser sana emocionalmente. Les confieso que por vivir pensando en complicaciones pasadas o momentos anhelados futuros, he dejado de disfrutar el HOY, pero agradecer es lo mejor que puedo hacer. No olvido a aquellas personas que por un motivo llegaron a mi vida a cumplir un propósito, tampoco olvido ni dejo de agradecer a aquellas personas que por alguna razón ya no están en mi camino, no olvido a aquellas personas que han usado sus brazos para sostenerme, su fuerza para levantarme, su tiempo para escucharme, sus recursos para ayudarme, su amor para ofrecerme y pues de todo me ha tocado pasar pero con una mirada diferente a la vida puedo decirles ¡GRACIAS y les deseo lo mejor SIEMPRE!”
Jan Fuerte
“Dicen que somos lo que vivimos y es verdad. Yo viví en este 2011 lo más crítico pero también lo mas grato que un ser humano puede sentir, y ahora me siento más fuerte pues soy el resultado positivo de esas 2 circunstancias”
Dafne Mendizábal
“Cada que termina un año trato de recordar los días que pasaron y curiosamente sólo logro traer a mi mente lo feliz que me han hecho sentir los momentos que he pasado al lado de mi madre”
Javier Marmolejo
“Yo quiero aprovechar este espacio para recordar a todos y cada uno de los seres queridos que no están físicamente entre nosotros. Vaya para todos ellos nuestras metas a cumplir”
Erika Herrera
“Un año más de caer para levantarse, de morir un poco para renacer con fuerza, de entristecerse amargamente para reír a carcajadas. Un año más de perder para ganar, de sufrir para gozar, de descansar para correr y de odiar para amar. Sí, un año más”
Rubén Salazar
¡Felices fiestas!
Tristemente he aceptado la verdad de esta época llena de anarquía, donde el orden es algo que se narra en las historias épicas y todo esta de cabeza.
Un ejemplo, el beso. Un beso es algo que a perdido su significado original, hace unos años un beso solo se daba cuando realmente se amaba a ese alguien y era considerado un sello de un amor puro, compromiso, confianza y lealtad; ahora simplemente es una forma mas acercamiento y no importa si se utiliza la lengua, la pasión no existe más pues se a vuelto una señal de aprecio o aceptación, comparado sólo cuando extendemos la mano para un saludo cordial.
En esta época de anarquía ya nada es lo mismo y el que ha sufrido más es el amor. Pues ahora parece ser que todos los jóvenes han olvidado su significado y creen que todo es una gran fiesta “swinger”.
Me da mucha pena verlos así, pero me alegro el saber que aunque se me tache de raro, para mi el amor sigue siendo algo de lo mas hermoso y apreciado, sobre pasado, pero sólo por poco por una verdadera amistad.
Aun espero a esa chica que me regale su sonrisa honesta y su hombro para el consuelo, porque se le responderá con reciprocidad.
Podrás creer que es un sueño eterno, pero para este caso en particular prefiero el sueño a la cruda realidad.
Autor: Ayumu Neurotoxic
Por tu recuerdo…Parece que fue ayer cuando te tuve a mi lado, cuando descubrí en ti a mi mejor amigo, a mi cómplice y a mi consejero.
Día a día enseñándome a vivir, a resistir, a gozar, a pensar. Inculcándome el amor por la patria, por la familia. Mostrándome que ante todo, la dignidad es el tesoro más valioso que posee un ser humano. Sembrando en mí la semilla de la lectura, de la disertación y de la defensa de las ideas.
Parece que fue ayer cuando me recargué en tu hombro para llorar, cuando me tomaste la mano para andar, cuando me diste la fuerza para continuar.
Me enseñaste que la vida no es fácil, pero me incitaste a gozarla. Me señalaste los obstáculos en el camino y me ayudaste a brincarlos. Me hablaste de la oscuridad y siempre prendiste una vela.
Parece que fue ayer cuando reímos por un buen chiste, cuando nos indignamos por la injusticia, cuando brindamos por un recuerdo.
Junto a ti aprendí a celebrar los triunfos, a aceptar las derrotas. A tu lado aprendí a encontrar los caminos, a rodear los abismos, a no desesperar ante la esperanza y a sostener mis circunstancias.
Parece que fue ayer cuando sentí tu mano en mi espalda, cuando me miraste con orgullo, cuando me hablaste con dulzura.
Sin ti no hubiera podido conmoverme ante el necesitado, ante al herido, ante el difamado.
Me llenaste de respeto para que yo pudiera darlo, me dotaste de lealtad para manifestarla y me enriqueciste con comprensión para entregarla.
Parece que fue ayer cuando te fuiste, cuando te dije adiós, cuando por enésima vez te expresé lo orgulloso que me sentía de ti, cuando comencé a extrañarte.
Parece que fue ayer cuando un día como hoy te dije… feliz cumpleaños Papá.
Autor: Rubén Salazar
rubsalazare@gmail.com
Twitter: @Ruben_Salazar
Adriana Morlett, una victima más de la inoperancia de la autoridad y la pasividad de una sociedad que sigue mirando en silencio cómo mueren sus compatriotas.
Descansa en paz Adriana.
Andrés Manuel López Obrador se ha convertido en el candidato que representará a la izquierda en los comicios presidenciales del año venidero. Está noticia no es de sorprender, lo verdaderamente inaudito es la pulcritud con la que fue ungido. Y es que de manera contraria a las formas que nos tiene acostumbrados la izquierda mexicana, todo transcurrió sin aparentes rupturas y con un insólito acuerdo de unidad por parte de los partidos políticos que lo postulan. No hubo acusaciones de fraude, no se desgreñaron simpatizantes de bandos contrarios y tampoco berrearon improperios.
Algo más que es de llamar la atención es la nueva faceta de “el peje”, ha dejado atrás la confrontación para enarbolar la bandera de la reconciliación a través de discursos marcadamente místicos basados en las enseñanzas del cristianismo. Si bien es cierto que esta nueva actitud le ha traído burlas y hasta críticas por parte de algunos medios que tradicionalmente lo han apoyado, también es real que su nuevo “estilo”, lo ha puesto nuevamente en las primeras planas de los periódicos y en los horarios estelares de la radio y televisión (Los mismos del mítico “cerco informativo”).
Ahora bien, reconociendo que hasta el momento las circunstancias le han sido bastante favorables, no podemos dejar de señalar que para conseguir ser verdaderamente competitivo le falta brincar varios obstáculos. Uno de ellos es mantener la unidad dentro del PRD, las tribus que conforman dicho partido son caníbales en potencia y en cuanto tengan oportunidad de lanzar un mordisco al vecino lo harán sin pensarlo dos veces. Otro más es el de hacer olvidar a los ciudadanos la prepotencia y falta de sentido democrático que a lo largo de ya varios años ha demostrado. ¿Cómo olvidar el desprecio a las instituciones, el cierre de avenida Reforma, el alegato polarizador, el desprecio clasista y la nula ética para reconocer su derrota en 2006?
Ya veremos si lo logra, por lo pronto ya arrancó lanzando flores y predicando el amor al prójimo para la creación de una “republica amorosa”.
¿Usted le cree?
Hasta la próxima…
Autor: Rubén Salazar
rubsalazare@gmail.com
Twitter: @Ruben_Salazar
A mi hermano Mauricio por su apoyo incondicional. Gracias
Faltan poco menos de ocho meses para las elecciones y ya empezamos a sufrir la invasión de precandidatos que intentan llegar a la presidencia de la republica.
Aun cuando las leyes electorales no permiten hacer campañas, los políticos interesados en habitar los pinos a partir del próximo año, se hacen los aparecidos en cualquier evento en donde se halle una cámara y/o micrófono. El motivo es el de menos, puede ser una comida de empresarios, una reunión de académicos, una función de box y en una de esas hasta los quince años de alguna muchacha en Netzahualcóyotl. Lo importante en ese momento es sonreír, abrazar viejitos y escupir incoherencias.
Y es que para hacerse notar, los “suspirantes” son capaces de cualquier barbaridad. Se ponen sombreros que ni los que se los regalan los usarían, comen tacos de dudosa procedencia con trabajadores de la construcción, suben al transporte público sin saber cuanto cuesta el boleto, patean balones de futbol con las dos piernas al mismo tiempo y bailan cumbias con señoras y señores de la tercera edad.
Asimismo, su forma de vestir cambia súbitamente a partir de que toman la decisión de lanzarse a “la grande” (sin albur), se quitan las corbatas, se despeinan un poco, se arremangan las camisas, usan jeans y se abrochan un reloj marca “patito” con la finalidad de parecer “ciudadanos de a pie”. Lo malo para ellos es que no recuerdan el dicho que reza: “aunque la mona se vista de seda, mona se queda”.
Pero eso no es todo, para aumentar su popularidad, los susodichos se hacen acompañar de personajes “famosos” con lo que suponen ayudará para que el electorado les apoye. Pueden tener la “brillante” idea de contratar a un cómico para que con la voz de “Benito Bodoque” solicite el apoyo para el redentor de la patria, se hacen entrevistar por un futbolista que apenas y sabe pronunciar su nombre, se casan con la actriz protagonista de algún drama televisivo y se retratan con algún miembro de la socialité para aparecer en la portada de alguna revista cursi.
Si el día de mañana un perro es el personaje más famoso en los medios de comunicación, probablemente los veríamos dándole croquetas en la boca.
Sin embargo, lo peor viene cuando de hablar se trata. Para empezar, en los deportes todos son expertos. Opinan de futbol, beisbol, patinaje artístico y lanzamiento de jabalina, (Claro, siempre y cuando algún equipo o atleta mexicano consiga un triunfo).
En lo económico, la diversidad de balbuceos es infinita, va desde aquel que piensa que se puede vivir a toda madre con seis mil pesos al mes, otro que ofrece repartir al pueblo las reservas monetarias del país al más puro estilo de Robin Hood (Lo que nos hace preguntar ¿y cuando se acaben? Seguramente y con gran sabiduría nos contestará, “pues ya veremos como le hacemos, para eso tenemos a la morenita del Tepeyac que siempre nos ayuda”) y uno más que propone “solidificar la estructura monetaria que envuelve los mercados internacionales y que producen los altibajos mercantiles” (¿quééééééééé?).
En fin, esto es sólo el principio, imagine usted amable lector la cantidad de barbaridades que nos tendremos que “soplar” de aquí y hasta julio del año venidero.
Hasta la próxima…
Autor: Rubén Salazar
rubsalazare@gmail.com
Twitter: @Ruben_Salazar
Esta noche me siento parte de algo, la lluvia calma mi ser.
Esta noche me siento fuera de mí, la lluvia es mi confidente.
Esta noche, he salido a dar un largo paseo por la ciudad y me he topado con toda clase de seres deambulando por la calle.
Esto hizo preguntarme a mí mismo: ¿Qué es lo que estas criaturas pensaran cuando las miro?, ¿Sera acaso que mi mirada les provoque asco, les dará miedo? ¿O se sentirán acaso molestos o afortunados?
Estas preguntas no son difíciles de responder, pues solo se necesita observar como es que esa persona te regresa la mirada y como muchos pensaran, esto no es un poder sobrenatural, no es cosa del diablo, es solo el saber interpretar.
Esta noche a mitad de mi recorrido nocturno, bajo esta lluvia que agrada y no molesta, me he topado con una linda dama, de esta chica pude discernir sus deseos de lujuria, ya que al regresarme la mirada sus deseos lascivos salieron sin el menor control, la forma en como ella mordía sus labios y tocaba su entre pierna. Acción, que supongo, realizo instintivamente. Este coctel de acciones demostró sus deseos carnales hacía mi persona, yo de manera inmutable seguí mi camino, pero apenas una cuadras atrás mientras me preguntaba ¿Qué es lo que ella vio en mi?, algo extraño presupuse, ya que el amor en mi vida es fugaz y solo esta presente el tiempo suficiente para herir con sus garras, esta duda inunda mi ser, me llena de esperanza e ilusiones huecas; ya que al final nada cambió.
Esta noche, sigo siendo el mismo ser que se le niega el amor, por una infinidad de razones desde la estética hasta la inestabilidad, donde hasta este momento no he encontrado lo que muchos llaman mi pareja ideal, ya que al final creo que el hombre se conforma con lo que mejor se ajuste a sus necesidades inmediatas. Y es acaso ¿qué por buscar a mi pareja ideal soy una mala persona?, soy malo porque a diferencia de muchos no me conformo con lo primero que veo, porque de ser así la soledad seria mi mejor opción: ella no te critica, te reclama, te ínsita o te fastidia.
En esta noche, después de esta larga reflexión, sin quererlo, me di cuenta de que la chica con la que me tope apenas unas calles atrás puede ser esa chica que eh buscado, pues aunque la soledad es buen confidente, no es una buena amante.
Sin perder tiempo regrese en la búsqueda de esa chica y apenas unas cuadra delante de mi mire a la chica que se le notaba un semblante reflexivo y sin previo aviso su mirada penetra la mía y supuse lo peor… Ella comparte mi forma de ver la vida, ella y yo somos las dos caras de un espejo.
En esta noche, bajo esta lluvia tóxica, donde encontré la razón del porque me siento parte de algo, donde me siento fuera de mí, la lluvia me a recompensado con un amor tóxico.
Autor: Emmanuel Del Campo
A quienes sueñan con un mundo mejor.
-¿No quieres que te platique más de la historia de Salvador Allende?- Era la cuarta vez en los últimos 9 minutos, que mi compañero de trabajo en el restaurante de comida vegetariana me lo preguntaba. De origen chileno, Gabriel tenía 11 meses viviendo en Nueva York, había logrado conseguir el trabajo de ayudante de cocinero gracias a su mediano conocimiento del idioma inglés, pero sobretodo, a su carácter extrovertido con el cual se ganó la simpatía del gerente que de inmediato lo contrató.
Aquella mañana, me había despertado, percatándome de que había dormido con el televisor encendido y sintonizado en un canal de videos musicales.
Mientras iniciaba el tortuoso proceso para levantarme de la cama, logre distinguir la ronca voz de Bruce Springsteen que entonaba: Born in the U.S.A, I was born in the U.S.A.... Miré el reloj y decidí esperar a que Bruce terminara de decirme por enésima vez, que él nació en el país que desde hacía 4 años y 5 meses era mi hogar.
Cómo casi todos los días, encontré a Gabriel en la esquina de Murray Street y Brodway, devoraba un pastelillo de chocolate que acompañaba sorbiendo un hirviente café con crema. Nos saludamos e iniciamos el recorrido habitual rumbo al restaurante, éramos los empleados más jóvenes (22 años) y diariamente atendíamos a poco más de 100 personas. Lo único distinto en ese día, era la visita relámpago a la iglesia de San Nicolás.
Desde una semana antes, Gabriel me anticipó que ese día pararíamos ahí, para orar por el eterno descanso de Salvador Allende a cambio de invitar a sus amigas al festejo del día de la Independencia de mi país, que se celebraría el 15 de Septiembre. Al dar la vuelta en Barclay, escuché nuevamente de labios del apasionado seguidor del equipo de fútbol Colo Colo, la historia del golpe de estado en 1973, el suicidio de Allende en el palacio de la Moneda, que ese día se conmemoraba el 28 aniversario de la toma del poder en Chile por parte de Pinochet y como los chilenos admiraban a quien consideraban el más grande símbolo de la democracia en su país.
Mientras mi acompañante manoteaba efusivamente, sentí en mi rostro el clásico golpe de aire frío y húmedo de Manhattan. El cual, me hizo voltear la mirada hacia arriba y contemplar el vuelo de un grupo de aves que parecían huir del trajín matutino de la gran manzana, al tiempo que un camión de bomberos, cruzaba Church Street a toda velocidad.
En la entrada de la oficina postal, se podía distinguir al vagabundo de siempre, que con su maltratada cartulina nos anunciaba el fin del mundo. El reloj marcaba las 8 horas con 45 minutos.
Sólo un minuto más tarde, el potente sonido de las turbinas de un avión, interrumpió nuestro andar. A continuación, la explosión que paraliza, el silencio que asusta, los escombros que matan, el polvo que ciega, el caos de la incertidumbre, los recuerdos de la niñez, el beso en la frente de mi madre, el abrazo protector de mi padre, la despedida familiar en México y el sueño americano.
Quiero correr pero mis piernas no responden, ¡Se estrello el avión en la Torre!, ¡Estamos a un lado de la Torre! Alcanza a decirme la poca cordura que me queda, ¡Gabriel!, ¿Dónde está Gabriel? La fuerza de la amistad forjada a base de soportar juntos la difícil lucha cotidiana, me hace recuperar los sentidos. Lo busco a tientas, pues el humo y el polvo no me permiten ver nada, trato de encontrarlo. No sé cuanto tiempo ha pasado. Escucho gritos desgarradores, que se mezclan con el aullar de las sirenas. De entre la destrucción, distingo la silueta de un policía, corro hacía él para solicitarle ayuda. De pronto, otra explosión, el policía toma mi brazo y me aleja corriendo.
Miró detrás sabiendo que nunca más, mi amigo me platicará la historia del 11 de Septiembre chileno.
Hoy, a 10 años de la más grande tragedia en los Estados Unidos de América, estoy en camino hacía la iglesia de San Nicolás, de la mano de mi pequeño hijo de 5 años llamado Gabriel. Ofrendaremos 2 oraciones, una por mi entrañable compañero y otra por Allende.
Hasta la próxima.
Autor: Rubén Salazar
rubsalazare@gmail.com
Los criminales ya dieron un paso más en su escalada de terror. Y ¿el estado? Y ¿la sociedad? ¿Hasta cuándo daremos un paso adelante?
Después del brutal asesinato de 53 personas en el incendio provocado dentro de un casino en la ciudad de Monterrey. Se impone la reflexión sobre el quehacer de una sociedad que ha venido observando de manera por demás indiferente, la escalada de violencia que día a día se genera en el país.
Esta más que comprobada la falta de compromiso por parte de “la clase política”. Sabemos también, de las complicidades de las corporaciones policiacas con el crimen organizado y de la inoperancia del poder judicial. Lo único que no hemos sabido reconocer, es la responsabilidad que como ciudadanos tenemos ante lo que ocurre en México.
Es verdad que en el diseño de la estructura del sistema político mexicano, hay espacios mínimos para la participación social. Pero también debemos reconocer, que no hemos sabido demandar o crear la apertura de canales de comunicación, ni de foros de expresión en donde se haga escuchar nuestra voz. En lo general, nos damos por bien servidos cuando se nos toma en cuenta para sufragar y nos hacemos a la idea de que el hacerlo, es nuestra única responsabilidad para con el país.
Por otra parte, experimentamos una creciente falta de valores grupales lo cual nos ha llevado a convertirnos en seres sumamente individualistas. Dicho individualismo se ha proyectado de manera dramática en la parte más importante que tiene una sociedad, la familia.
Si bien es cierto que dentro de nuestra historia tenemos múltiples ejemplos de protagonismos exacerbados, de traiciones, de personalidades egocéntricas y envidias al por mayor. No obstante todo eso, existía un blindaje muy grueso que no permitía que lo anterior penetrara el nucleó familiar.
Hoy en día podemos darnos cuenta que una importante cifra de victimas y victimarios de la violencia criminal, son jóvenes. Muchachas y muchachos que tristemente han crecido dentro de familias disfuncionales, sin valores y que han sido literalmente empujados a la calle sin el menor respaldo. Muy atrás parecen haber quedado los tiempos en donde nos vanagloriábamos de “la gran familia mexicana”.
Como sociedad nos hemos conformado con los contenidos que nos ofrecen los medios de comunicación masivos. Durante muchos años contribuimos a la generación de “subculturas”, les otorgamos títulos de “líderes de opinión” a los lectores de noticias, dándoles con ello la posesión de la verdad absoluta y consumimos sin empacho cualquier campaña de “pseudo-entretenimiento”.
Ya ni que decir de la comunicación social emanada desde los gobiernos. En su gran mayoría siguen utilizando la demagogia en sus mensajes al más puro estilo del PRI en los años 70´s. En gran medida es por ello, que las estrategias de comunicación han sido totalmente rebasadas por el impacto que tienen los actos del crimen organizado. Sin embargo, no podemos exculparnos en esta problemática, pues el arraigo histórico que tenemos hacia el morbo y la nota roja, nos ha llevado a priorizar el interés por el caos por encima del orden.
Definitivamente debemos aceptar nuestro compromiso para con el país. Tenemos la obligación de voltear a nuestro alrededor y reconocer que lo que vemos, es en gran parte lo que hemos construido.
Debemos dejar de esperar que los gobernantes solucionen la problemática de inseguridad, pues más allá de las buenas intenciones que algunos de ellos tienen, es evidente que no han sabido cumplir con sus tareas.
Distingamos y señalemos a los asesinos, a los violadores, a los ladrones, a los secuestradores y a los envenenadores de jóvenes. Al mismo tiempo, congratulemos a los soldados y policías, que se encuentran en la línea de fuego arriesgando su vida como verdaderos patriotas.
Trabajemos junto a ellos y desde nuestras trincheras, recobremos nuestras calles, nuestras ciudades, nuestro país.
No se trata de tomar un arma ni de violentar el ya de por si maltrecho entorno, esa no es nuestra función como sociedad. Se trata simplemente de comprometernos a ser mejores mexicanos.
Admitamos que nos hemos equivocado, que nuestra indiferencia ha provocado impunidad. Que sólo unidos podemos confrontar a quienes nos han robado la paz.
Es hora de quitarnos las vendas y cadenas. Es hora de actuar.
Hasta la próxima.
Autor: Rubén Salazar
rubsalazare@gmail.com
Twitter: @Ruben_Salazar
Algún día nos volveremos a encontrar. Por lo pronto, buen viaje amigo mío.
Era imposible no advertir que la enfermedad había vulnerado notablemente su físico. Sin embargo, sus pasos lentos guardaban el recuerdo del baile en Avándaro al ritmo de "down the road", interpretada por la garganta de Alex Lora y sus Three Souls in my Mind.
Sus manos se expresaban por medio de un raro lenguaje mímico que hacían recordar a David Bowie o Iggy Pop en alguna conversación setentera.
Su voz seguía siendo fuerte y acompasada, las palabras le fluían de tal manera que era prácticamente imposible no interesarse en el relato de aquel campamento en la sierra de Oaxaca, o en la crónica del concierto de los Rolling Stones.
Sus ojos reflejaban el regocijo de quien ha logrado mirar lo mejor del ser humano, irradiaban el orgullo que en su momento le produjo descubrir por primera vez a su pequeña, la misma pequeña que al paso de los años, se convertiría en su motivación para continuar adelante en “the long and winding road”, tal y como él acostumbraba llamar a su vida inspirado en el título de una canción de los Beatles.
Acostumbrado a transgredir la adversidad, no sólo aprendió a convivir con sus demonios, sino que además, consiguió sentarlos a su alrededor. Ambientado con los acordes de “back in black” de AC/DC y al calor de una botella de vodka, logró convencerlos de dormir hasta que él lo considerara necesario.
Y es que su rebeldía ante el infortunio era prácticamente crónica. Alguna vez y mientras escuchábamos “Hush” de Deep Purple, confesó la alegría que le causaba despertar por la mañana mientras imaginaba que durante la noche anterior, la muerte había estado emborrachándose en algún bar de Tijuana. Inmediatamente después de la confesión, soltamos una gran carcajada que me dejó ver nuevamente al coleccionista de comics, mascaras y películas de superhéroes. Gracias a esa risa pude contemplar una vez más a ese niño que tan sigilosamente guardaba en su interior.
Paradójicamente y aun cuando tenía todos los motivos para desarrollar una intensa amargura, siempre estaba dispuesto a escuchar, opinar y aconsejar. Siempre tuvo tiempo para los amigos que como él mismo reconocía, eran pocos pero muy queridos. La disposición y capacidad para debatir sobre cualquier tema le complacía, siempre anteponiendo la humildad y el respeto como valores intocables en su acontecer diario.
Para conocerle sólo bastaba con echar un vistazo a las paredes de su casa. Decenas de pinturas, fotografías y detalles acumulados a lo largo del tiempo. Objetos decorativos que cobraban vida propia al ser representantes de algún momento significativo en su historia.
Infortunadamente, una noche la muerte decidió mantenerse sobria y por la mañana recordó que tenía que realizar un trabajo que había evadido desde hace mucho tiempo (Posiblemente para evitar hacerlo, es que “la parca” se emborrachaba todas las noches en algún bar maloliente del centro de Tijuana)
En ese amanecer, sonaron con más fuerza las vocales de Jagger y Joplin, las guitarras de Hendrix, Young y Blackmore, la batería de Bonham y el piano de McCartney.
Esa misma mañana, sus demonios internos despertaron por un momento sólo para volver a dormir por siempre.
En esa alborada, el guerrero partió mientras que a la distancia se distinguía el rasgueo de una guitarra acompañada de la melancólica voz de B. B. King.
A partir de ese momento, su leyenda inició el camino que recorrerá los senderos del destino. Tal y como lo hacen las eternas piedras rodantes.
Hasta la próxima.
Autor: Rubén Salazar
rubsalazare@gmail.com
Twitter: @Ruben_Salazar
Siempre he pensado que escribir es algo similar al exhibicionismo. Pues quien lo hace, muestra sin tapujos lo que se haya en su pensar y su sentir con una alta dosis de ego.
Es por ese ego que todo escritor lleva dentro, que decidí publicar las siguientes frases. Son frases que han nacido del enojo, de la tristeza, de la impotencia, del regocijo y hasta del asombro con que día a día he mirado a mí alrededor en los últimos 2 años.
Espero les agraden…
“Si al caminar volteas a tu alrededor y logras identificar a quienes se encuentran ahí. Siéntete dichoso, pues seguramente entre ellos se encuentra quien te ayudará a continuar cuando tus fuerzas se hagan menos.”
“Lo ideal es poner los pies sobre la tierra y no en el fondo del mar.”
"El camino más fácil de andar suele ser el más enredado para llegar."
“Antes de señalarme mira a tus espaldas, pues desde aquí puedo distinguir a decenas de dedos que te están apuntando.”
“Es lamentable que en medio de tanta porquería política, haya puercos que disfruten nadar en ella.”
“Definitivamente el juego de la vida es más serio y peligroso de lo que imaginamos.”
“Para aprender a expresarse, no hay nada mejor que saber escuchar las expresiones de los demás.”
“¿Y si sólo somos personajes de una novela escrita por Kafka?”
“La solución está en escuchar y razonar. El problema es que muy pocas veces nos damos la oportunidad de hacerlo.”
“La imperfección de las democracias se genera principalmente por las estupideces de quienes las procuran.”
“La espera siempre tiene un 50% de misterio y otro 50% de esperanza. Al final, todo queda en anécdota.”
“Cuando los buenos piden que se decapite a los malos. Es hora de decir, ¡Ya valió madre!”
“Todo sería más fácil si nos diéramos la oportunidad de escuchar y ser escuchados.”
“El asesinato de un joven, es una bofetada en el rostro hipócrita de la sociedad.”
"Mientras la tierra siga girando, seguiré caminando. Mientras el sol siga alumbrando, seguiré observando. Mientras la luna siga naciendo, yo seguiré soñando"
“Nuestra indiferencia hiere, corrompe y provoca impunidad.”
“Me temo que hace mucho tiempo que Dios resolvió retirarse de las actividades en virtud del desmadre que nos traemos por acá abajo.”
“Y cuando di media vuelta, me percaté de lo sinuoso que ha sido el camino recorrido.”
“¡Claro que en México hay más gente buena que mala! El problema es que mucha de la gente buena no actúa, pues le tiene mucho miedo a la mala”
"El mal existe pues es parte de la condición humana. El secreto está en mantenerlo guardado en lo más recóndito del ser."
“A pesar de los malos políticos, a pesar de la violencia, a pesar de quien se avergüenza, a pesar de la corrupción, a pesar de quien prefiere huir; a pesar de todo ello.Sé que mi patria es más grande, más noble, más hermosa, más capaz, más fuerte y más digna de lo que todos ellos creen.”
“El día que los políticos entiendan que la congruencia y la ética están por encima de cualquier interés personal, México será otro”
“Mucho cuidado cuando las palabras no alcanzan para expresar las diferencias.”
“Y cuando terminé de idealizar, me di cuenta que la naturaleza del ideal siempre es perfectible.”
“Soy un convencido de que en México somos más y mejores los que deseamos un país libre de criminales.”
"Cuando un individuo se atreve a decir lo que piensa, es por derecho, obligación o desesperación."
“Quien no se enorgullece de su bandera y de todos aquellos que han entregado su vida por ella. Que se haga a un lado, porque estorba en el anhelo de un México mejor.”
“La forma más segura de escalar la montaña, es pisando con cuidado y no olvidarse de voltear hacía abajo.”
“La vida tiene subidas y bajadas pronunciadas, el chiste es que tengas buen motor para subirlas y mejores frenos para bajarlas.”
“Diferencias…
Tiempo: El inexorable avance de la vida.
Clima: Lo que humedece, seca, enfría y calienta el inexorable avance de la vida”
Hasta la próxima…
Autor: Rubén Salazar
rubsalazare@gmail.com
Twitter: @Ruben_Salazar
A: Guadalupe Suarez por todo su apoyo. ¡Mucho éxito!
La elección presidencial se siente cada vez más cercana. Y es que a poco menos de un año de su realización, los “destapes” de los precandidatos son parte de las notas principales en los medios de comunicación.
Al mismo tiempo, los analistas hacen predicciones revolviéndose entre decenas de encuestas y probables escenarios.
Por su parte, los partidos políticos se encuentran en plena planeación de estrategias y muy pronto entrarán en la etapa de deliberación interna para elegir a quien los represente.
Pero más allá de todos ellos, se encuentra el ciudadano. Sin duda alguna el actor más importante, pues en sus manos estará la decisión de otorgar a quien considere, la responsabilidad de dirigir al país durante 6 años. Y es ahí donde nos encontramos con una situación que considero sumamente preocupante. El deterioro en la imagen que tienen los partidos políticos (que en la mayoría de los casos ha sido ganada a pulso) así como la casi nula interacción con la sociedad por parte de los mismos, pueden provocar un enorme abstencionismo que conlleve una sensación de falta de representatividad gubernamental legítima.
Para darnos cuenta que las cosas no andan nada bien, sólo basta echar un vistazo al interior de los tres principales contendientes a la elección del 2012.
En el Partido Acción Nacional (PAN), podemos distinguir la ruptura del lazo que los unía con la sociedad y que en su momento, los llevo a ganar la presidencia de la republica en dos ocasiones.
Desafortunadamente para Acción Nacional, pareciera que con la llegada de Felipe Calderón a los pinos, se acabaron los liderazgos al interior del partido.
Muy atrás parecen haber quedado los tiempos en que figuras como Luis H. Álvarez, Clouthier, Fernández de Cevallos, Castillo Peraza, Fox y el propio presidente Calderón lograron hacer que el partido se posicionara en las preferencias de un amplio sector social, que vio en el proyecto panista la mejor opción para encabezar la alternancia en el país.
Al día de hoy, pareciera que toda la apuesta del panismo se encuentra en la imagen del presidente de la republica, lo cual sin duda refleja la falta de un personaje con el liderazgo y personalidad que tiene dentro del partido Felipe Calderón.
Al PAN le urge retomar la sensibilidad, le es imperante abrir foros de participación ciudadana, modernizar la estrategia de comunicación y sobre todo, una reestructura en sus cuadros.
En el Partido de la Revolución Democrática (PRD) la problemática es a mi parecer aun más compleja.
El caudillismo, las pugnas internas, la falta de una ideología única y la intolerancia de algunos de sus integrantes, han propiciado que gran parte del electorado vea al partido como un organismo sin pies ni cabeza.
Al igual que el PAN, no se distingue una dirigencia fuerte ni un personaje con el peso especifico que debe tener quien aspira a ser presidente de la republica.
Personalidades como Cuauhtémoc Cárdenas, Heberto Castillo, Ifigenia Martínez, Muñoz Ledo, Pablo Gómez y tantos otros que iniciaron un proyecto que en su momento fue exitoso, han quedado relegados en el mejor de los casos y despreciados en el peor de ellos.
La inconsistencia y la nula autocritica al interior, han dado al traste con lo que en 2006 el PRD consiguió en la figura de López Obrador.
Paradójicamente, así como hace cinco años Andrés Manuel fue la pieza clave para conseguir el voto de más de 14 millones de mexicanos, de esa misma forma ha sido el principal responsable de la abrupta caída en las preferencias de los mismos.
El panorama no es muy esperanzador, pues la intransigencia del grupo que encabeza Obrador no parece estar dispuesto a ceder en sus intereses.
A pesar de todo lo anterior y gracias a que aun cuenta con integrantes comprometidos con el propósito para el que fue fundado, el PRD tiene en sus manos la oportunidad de retomar el proyecto de izquierda que inició en 1988 con el nombre de Frente Democrático Nacional.
Por último tenemos al Partido Revolucionario Institucional (PRI), probablemente de los tres sea el partido que menos ha cambiado. Sigue teniendo una estructura completamente antidemocrática, sus bases son totalmente gremiales (sindicatos, organizaciones obreras y campesinas) su ideología continúa siendo la que enarbolaron desde su fundación en 1946 y que se cimienta en el populismo, la hegemonía partidista y en un sistema de presidencialismo omnipotente.
Vienen construyendo desde hace seis años la figura de quien seguramente será su candidato. Más al estilo de un cantante de “música pop” que al de un político, los priístas ven en Peña Nieto la reencarnación del absolutismo tricolor en México.
Siguen siendo reacios al cambio y a la modernización del sistema democrático, por lo que no se ve por donde pudiera abrirse una rendija para darle cabida a un compromiso social.
Por el bien de todos, esperemos que en estos pocos meses que restan para concluir el año, los partidos políticos lleven a cabo una reflexión sobre lo que verdaderamente necesita México.
Pues de no hacerlo, el país se nos puede ir de las manos.
Hasta la próxima…
Autor: Rubén Salazar
rubsalazare@gmail.com
Twitter: @Ruben_Salazar
Muy distantes quedaron los tiempos en los que la figura presidencial era un tipo de tótem sagrado.
El encuentro del presidente Felipe Calderón con el escritor Javier Sicilia, rebasó por mucho las expectativas que se tenían del mismo. Y es que la transparencia, el respeto y la sinceridad con la que se condujeron los participantes, han dado como resultado una nueva forma de entender y practicar las relaciones gobierno-sociedad.
Ha quedado demostrada la disponibilidad por parte del poder ejecutivo al debatir y explicar sus acciones. Pero sobre todo, la apertura para escuchar las ideas y propuestas por parte de la sociedad.
Por su parte, el movimiento social que encabeza Sicilia, logró (muy a pesar de los grupos radicales) colocar sobre la mesa, la necesidad de alcanzar objetivos comunes en materia de seguridad y atención a las victimas de la violencia generada por el crimen organizado.
Pero, a partir del diálogo ¿qué pedirle a las partes involucradas?
Considero que lo primordial es el cumplimiento de los acuerdos. Para que la vela encendida en el alcázar del castillo de Chapultepec no se apague, se requiere dar seguimiento puntual y transparente a los compromisos hasta consolidarlos.
Adicionalmente, la autocritica debe ser dura y honesta. El presidente Calderón debe (estoy seguro que ya lo hizo) evaluar a fondo la actuación de sus colaboradores en lo que a interlocución con la sociedad se refiere. La sensibilidad de muchos funcionarios públicos para con los problemas que aquejan al ciudadano, es casi nula. Seguimos escuchando datos y cifras que no le dicen nada a quienes han sido dañados por la delincuencia.
Así mismo, la continuidad de la disposición a escuchar al ciudadano me parece inevitable. Aun cuando la gran mayoría podemos coincidir en lo sustancial, no todos pensamos como Sicilia, no todos queremos al ejército fuera de las calles, no todos queremos que claudique en la lucha a favor de un país sin violencia. Para ello, es necesario abrir las puertas a todos aquellos que tienen algo que decir, algo que aportar y hasta algo que reclamar. El primer paso para un gran diálogo nacional ya se dio, ahora sólo falta incluir al grueso de la sociedad.
De igual forma, el movimiento que encabeza Sicilia, tiene la obligación de replantear hacia donde va y con quien lo hace. No es un secreto que algunas organizaciones radicales han venido aprovechándose de la protesta legítima. Estos grupos han visto con malos ojos la actitud respetuosa con la que el escritor expresó sus argumentos ante el presidente. Es vital que el movimiento social se mantenga a salvo de asociaciones de corte violento, pues de no hacerlo, se corre el riesgo de perder el rumbo.
Además de lo anterior y al igual que el jefe del ejecutivo, debe persistir el ánimo congruente con el que se llegó a Chapultepec. El peor error sería que por intereses de índole política, se cerrase la oportunidad de continuar con la discusión de ideas.
No cabe duda que falta mucho por decir y aun más por hacer. Sin embargo, el reencuentro de la sociedad con su gobierno, ha logrado que regrese la esperanza de un México mejor.
Hasta la próxima.
Autor: Rubén Salazar
rubsalazare@gmail.com
Twitter: @Ruben_Salazar
Después de encabezar la llamada “caravana del consuelo por la paz y la justicia”, el escritor Javier Sicilia se reunirá en los próximos días con el presidente Felipe Calderón. Pero, ¿qué podemos esperar de este encuentro? Sin duda que las expectativas debieran ser altas y optimistas ya que la apertura por parte del ejecutivo para realizar el diálogo por venir, fue expresada desde el primer momento en que inició la marcha de “la caravana”. Aunado a lo anterior, los dirigentes del movimiento han repetido una y otra vez su intención de plantear propuestas, para el mejoramiento de la estrategia en la lucha en contra el crimen organizado.
Desgraciadamente, en la realidad no visualizo grandes acuerdos o espectaculares consecuencias. Y es que la intolerancia mostrada por parte de grupos radicales que se unieron al movimiento de Sicilia, así como los puntos que conforman el llamado “pacto nacional” firmado por los mismos en Ciudad Juárez, han provocado desencanto en amplios sectores sociales que en un principio vieron con buenos ojos la protesta que se llevaba a cabo.
Dichos sectores, no percibieron que sus demandas de seguridad y justicia se reflejaran en los discursos y actitudes finales de los integrantes de “la caravana”, por lo que una vez más quedaran sin representatividad en las pláticas por venir.
Me pregunto, ¿Dónde quedó la exigencia de las madres que perdieron a sus hijos a manos de sicarios? ¿Dónde está el apoyo para las familias de los desaparecidos? ¿Dónde encontrar una voz que exprese el dolor, el miedo y los reclamos de justicia de miles de mexicanos? Definitivamente no están en las pancartas que exigen la salida del ejército de la calles, ni tampoco en las mantas que piden juicios políticos y mucho menos en los gritos de “¡muera el mal gobierno!”
Por supuesto que se requieren encuentros y foros de discusión, pues urge llegar a acuerdos. Lo importante es incluir en ellos a los que quieren aportar y no destruir.
Si hay algo que en verdad no se le puede reprochar al gobierno federal, es la apertura al diálogo, a escuchar y ser escuchado, a recibir propuestas y plantear las propias de manera transparente. Infortunadamente, esta voluntad manifiesta no ha sido aprovechada por quienes enarbolan la bandera de la sociedad. Y dudo mucho que en esta ocasión las cosas sean diferentes.
Aunque sinceramente, espero estar equivocado.
Autor: Rubén Salazar
rubsalazare@gmail.com
Twitter: @Ruben_Salazar
A mí hijo, por sus hermosos 12 años.Durante los años de régimen priísta, el país se desgajó en gran parte por la simulación con la que actuaron aquellos que cínicamente formaron mafias de poder. Las formas de hacer política tenían como base, la corrupción, el compadrazgo, la censura y la mentira. El discurso populista y demagógico, así como la sobreexplotación del caudillismo revolucionario sellaban a los representantes sindicales, campesinos y culminaban en la figura presidencial en turno.
A raíz de la caída electoral del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en el año 2000, surgió en la sociedad el deseo de sepultar para siempre el modelo arcaico y déspota del partido hegemónico. Así mismo, con la esperanza de una regeneración en las formas políticas y de aquellos que las practican, los ciudadanos recibimos con ánimo la conquista de la democracia anhelada.
Si bien es cierto que a partir del año 2000 se consiguieron beneficios importantes en libertad de expresión, transparencia, derechos humanos y democráticos, el cambio de actitud y sustancia en el discurso político no se dio como se esperaba.
Contrariamente a las expectativas ciudadanas, los políticos de la generación post-priísta emularon sin empacho a la vieja guardia. La falta de capacidad o tal vez el arraigo en la “cultura” política creada por el PRI, continúa siendo la esencia con la que muchos de los actuales gobernantes se manejan.
Hoy en día, se sigue escuchando la oratoria demagógica y populista, seguimos presenciando la frivolidad y prepotencia de aquellos que se ostentan como “representantes del pueblo”, continuamos siendo testigos de la falta de compromisos y ya ni que decir de la mezquindad para con el pueblo que los eligió.
Sin duda, la sociedad mexicana ha avanzado mucho más aprisa que la “clase política”. Ya no es el ente mecanizado del siglo pasado, se ha modernizado y movilizado. El ciudadano promedio ya no es el de la fe a ciegas ni el acarreado de la torta y el refresco. Pero eso, pareciera no saberlo o de plano no importarle al “circulo rojo” de este país.
Falta poco más de un año para que elijamos a quien será presidente durante seis años y al voltear hacia quienes desde ahora han hecho público su interés por participar, encontramos que la gran mayoría están cortados por la misma tijera. La arcaica tijera priísta.
Hasta la próxima…
Autor: Rubén Salazar
rubsalazare@gmail.com
Twitter: @Ruben_Salazar
Todo sería más fácil si nos diéramos la oportunidad de escuchar y ser escuchados.La marcha en contra de la violencia realizada el pasado fin de semana, ha conjugado una serie de situaciones que llaman poderosamente la atención.
En primer lugar, el legitimo reclamo de una sociedad que demanda mayor seguridad y justicia. Ciudadanos que han sufrido en carne propia, el dolor que infringe la muerte o desaparición de un ser querido y que no han encontrado en las autoridades, la respuesta que merecen tener. Dentro de esta manifestación de dolor y hartazgo, destaca la solidaridad inherente de los mexicanos ante la desgracia. Se pudo constatar una vez más, el respaldo al prójimo, viéndose reflejado en el andar codo a codo y al fundirse en un silencio abrumador y doliente. Esa, sin duda debiera ser la imagen representativa del justo reclamo por un México mejor.
Sin embargo, como suele ocurrir en movimientos de esta índole, no faltaron los grupos que ven en estos entornos, la oportunidad de inmiscuirse para buscar notoriedad mediática. Desde pocos días antes de que iniciara la marcha, me llamó poderosamente la atención que en un comunicado, el autonombrado “subcomandante Marcos”, líder del Ejercito Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), saludara la marcha y anunciara que un contingente del grupo guerrillero participaría en la caminata.
Pero todavía hay más, parte de la logística en cuanto a la estadía de los organizadores del evento en las instalaciones de la U. N. A. M. corrió a cargo del Consejo General de Huelga (CGH), reconocido por su ideología Maoísta y con antecedentes de colaboración por parte de algunos de sus miembros, con guerrillas como el antes mencionado EZLN, el Ejército Popular Revolucionario (EPR) y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
Otro grupo que vio una buena oportunidad para salir en la foto, fue al Sindicato Mexicano de Electricistas (SME). Han sido perfectamente documentados los actos vandálicos que por incitación de su líder, Martin Esparza, han llevado a cabo integrantes de dicho sindicato. Quema de automóviles, sabotaje a instalaciones eléctricas, daños a inmuebles y robo son sólo algunos de los delitos que han cometido en la más reprobable impunidad.
¿Cómo entender que las referidas organizaciones, convivan en un mismo espacio con personas que exigen un alto a la violencia? ¿Surrealismo, cinismo, coincidencia o falta de previsión por parte de los convocantes para excluir a dichos grupos?
Cualquiera que sea la respuesta, es verdaderamente oprobioso la presencia de grupos violentos, en una expresión social que clama por un alto a lo que de una u otra forma representa dichas agrupaciones.
Otro detalle que provoca cierto desencanto, es una de las solicitudes que hizo el principal orador en el mitin, Javier Sicilia, quien pidió al presidente Calderón remover de su cargo como secretario de seguridad pública federal, a Genaro García Luna.
Es curioso que no haya pedido la renuncia del secretario de la defensa o de la marina. ¿Porqué personalizar el enfado en la persona de García Luna? Si echamos un vistazo al semanario Proceso, (que por cierto, es donde publica sus textos Javier Sicilia) podemos dar cuenta de la animadversión que desde hace algunos años tienen en contra de García Luna.
Amparado en el derecho a la crítica y a la libre expresión de las ideas, Proceso ha llevado a cabo una campaña constante en descredito del secretario y la policía federal. Para hacerlo, han recurrido a dar como buenos, dichos y filtraciones. Han lucrado con la sangre de victimas inocentes y hasta se han dado el lujo de divulgar en primera plana una fotografía en la que aparece su fundador, Julio Scherer y el capo del narcotráfico, Ismael “Mayo” Zambada.
Se puede o no estar de acuerdo con la actuación de García Luna o de cualquier otro integrante del gabinete. Es un deber expresar el descontento y señalar los errores. El problema, es que en este caso en particular pareciera más bien una consigna orquestada que una crítica honesta. Tan es así que algunos de los ideólogos del evento se han mostrado públicamente sorprendidos por la petición de Sicilia.
No obstante las incongruencias y los desalientos, provocados por aquellos que medran con la preocupación sincera y el dolor de los ciudadanos que asistieron a la marcha, se ha abierto una puerta, que de ser aprovechada podría dar frutos en un corto plazo. Y es que, en respuesta a las demandas expresadas el domingo pasado en la plancha del zócalo capitalino, el presidente Calderón ha hecho público su interés por dialogar con los representantes del movimiento.
Sin duda, esta apertura al diálogo por parte del jefe del ejecutivo, se debe considerar como un primer triunfo de la marcha. Debe ser atendido de inmediato, pues de no hacerlo, se corre el riesgo de que suceda lo mismo que con otras manifestaciones multitudinarias, de las cuales sólo queda el recuerdo.
Es tiempo de buscar y encontrar coincidencias. Que de las coincidencias, surjan las propuestas y de las propuestas las soluciones. Es momento de dejar de lado los rencores. Es el turno para sanar heridas y mirar hacia adelante. Ahora es cuando, pues mañana, tal vez no encontremos como.
Hasta la próxima.
Autor: Rubén Salazar
rubsalazare@gmail.com
Twitter: @Ruben_Salazar
Cuando vienen los recuerdos de la niñez, es inevitable la imagen de la primera visita del Papa Juan Pablo II a México. El revuelo causado por el líder de la iglesia católica en 1979, fue sin duda uno de los más significativos en la historia moderna del país.
Pero ¿Porqué México fue elegido por el jerarca religioso para iniciar su peregrinar alrededor del mundo? Debemos recordar que el estado Vaticano se encontraba bajo serios cuestionamientos por la repentina muerte de Juan Pablo I. Existían teorías que hablaban de la conspiración y la lucha entre facciones, las cuales podrían haber tenido injerencia directa en el “sospechoso” fallecimiento del predecesor del llamado “Papa viajero”.
Igualmente, es importante tener en cuenta que en aquel tiempo no existían relaciones a nivel político entre México y la santa sede. Siendo nuestro país uno de los más importantes centros religiosos en el mundo y con una población mayoritariamente católica, México era el lugar exacto tanto por la estructura social como geográfica para experimentar con la nueva política vaticana.
La respuesta que obtuvo el nuevo Papa por parte del pueblo mexicano y la subsecuente repercusión a nivel mundial, empezó a debilitar a los críticos y a los defensores de las teorías del complot. También, logró colocar los primeros cimientos que 13 años después, reconstruirían las relaciones diplomáticas con nuestro país, al tiempo que la cúpula eclesiástica mundial, se empezaba a regocijar con la llegada de quien al paso de los años, se convertiría en el dirigente político más importante en la antigua historia católica.
Con la experiencia de sus primeros viajes y habiendo superado por mucho las expectativas que se tenían de él, Juan Pablo II arranca de lleno su pontificado con la firme idea de sanar las heridas que la iglesia católica había dejado en amplios grupos sociales, religiosos y políticos. Para ello, se acerca a los líderes de todas las creencias destacando los encuentros con las directivas judía, musulmana, ortodoxa y hasta la tibetana, con las que existían severas diferencias de carácter no sólo religioso sino también oficial.
De igual forma, entabla platicas con gobernantes del bloque socialista europeo, con la finalidad de externar la preocupación por el cada vez mayor peligro de una conflagración mundial, derivada de la acelerada carrera armamentista, así como por la petición de respeto a los derechos humanos de los habitantes de esos países.
Es innegable la importancia del papel jugado por Juan Pablo II en las pláticas de paz entre judíos y palestinos, en la caída del muro socialista, algunos intentos democratizadores de la iglesia y en la restauración de relaciones diplomáticas del Vaticano con más de 80 países.
Sin embargo, a lo largo de su pontificado también se encuentran pasajes oscuros. Entre ellos y probablemente el que más se le reprochará, es el encubrimiento (intencional o no) de las denuncias de abuso sexual infantil por parte de clérigos en todo el orbe.
Las acusaciones por estos hechos, fueron acalladas y archivadas en el rincón más lúgubre de la santa sede, aún cuando las pruebas eran lo suficientemente solidas como para iniciar una investigación seria.
Así mismo, se le recordará por la nula presión ejercida por su diplomacia en la guerra de la ex Yugoslavia y el tibio reclamo por la limpieza étnica que se suscito en los Balcanes.
La falta de apertura para escuchar algunas voces disidentes, la cerrazón para actuar respecto a transparentar la ostentosa riqueza vaticana y los apoyos brindados a gobiernos dictatoriales en África y Sudamérica son parte de la historia no exaltable del Papa polaco.
Después de 6 años de su muerte y a unos días de su beatificación, es necesario registrar que sin la figura de Juan Pablo II, sería muy complicado entender la historia de la segunda mitad del siglo XX.
Hasta la próxima.
Autor: Rubén Salazar
rubsalazare@gmail.com
Twitter: @Ruben_Salazar
Con admiración, a mí gran amigo Paco Romero por su incesante lucha.El hallazgo de más de 140 cadáveres enterrados en fosas clandestinas en el municipio de San Fernando, estado de Tamaulipas, ha provocado de nueva cuenta la indignación de una sociedad cada vez más horrorizada ante la violencia perpetrada por el crimen organizado. Una vez más, nos damos por enterados de la aterradora facilidad con la que grupos delincuenciales pueden privar de la vida a decenas de personas inocentes. De nueva cuenta, hemos podido corroborar la ineficacia y complicidad de cuerpos policiacos, que ya sea por omisión o comisión, permiten que actos tan despreciables como los ocurridos en el poblado de San Fernando, se lleven a cabo con total impunidad.
Es importante recordar que en agosto del año pasado, en esa misma población fueron asesinados 72 migrantes, en su mayoría centroamericanos que pretendían llegar a los Estados Unidos. Lo cual nos habla de un verdadero estado de indefensión en el que se encuentra sumida esa zona del país.
Pero, ¿Cómo entender que hechos de tal magnitud puedan ocurrir? Sinceramente no encuentro una explicación razonable. Definitivamente es imposible hallar un resquicio de lógica en actos tan despreciables.
Sin embargo, lo que si es posible es señalar es la falta de compromiso por parte de quienes, deberían de ser los responsables de salvaguardar la integridad de los mexicanos. Y digo deberían puesto que en definitiva no lo han hecho.
Para ejemplificar lo anterior, recordemos que el año pasado, el presidente Calderón hizo un llamado a diversos sectores políticos y sociales, con la intención de entablar un diálogo en el que se expresaran libremente las inquietudes, propuestas y hasta reclamos en materia de seguridad. A dicho foro asistieron jerarcas religiosos, empresarios, dueños de medios de comunicación, las cúpulas de los poderes judicial y legislativo, gobernadores y “representantes” de la sociedad civil. Ahí escuchamos una gran cantidad de discursos llenos de compromisos y buenas intenciones que al día de hoy, podemos constatar que su mayoría fue demagogia barata.
¿Acaso el poder judicial ha implementado políticas internas para hacer eficiente y transparentar el trabajo de los jueces? ¿Podemos afirmar que los legisladores han ocupado horas extras para sacar adelante leyes que proporcionen mayor seguridad a la población? ¿Los gobernadores y presidentes municipales han depurado sus cuerpos policiacos? ¿Los “representantes” de la sociedad civil han dado seguimiento a los compromisos y en su caso exigido que se cumplan? En todos los casos la respuesta es un rotundo ¡no!
Tal y como ocurría desde entonces, el combate lo sigue dando el gobierno federal. Igual que en aquel momento, hoy se escuchan voces que hablan del “estado fallido”, de “cambiar la estrategia”, del “repliegue de las fuerzas federales” y del patético “pacto con los delincuentes”. Pero de los compromisos y obligaciones nadie habla.
En aquel entonces y previo a que se dieran dichas platicas escribí lo siguiente; “Soy un convencido de que estamos en un momento difícil pero también de oportunidad, soy un aferrado creyente de la ciudadanización de las organizaciones e instituciones. Ciudadanización que se debe dar no solo en apariencia sino en las entrañas del poder.”
“La estabilidad y el futuro del país ya no debe quedar en las manos de unos cuantos, es hora de abrir las puertas y permitir la entrada de todos aquellos que tienen algo que decir. México lo merece.”
Hoy más que nunca reafirmo lo escrito, pues mientras la voz de los ciudadanos esté en boca de aquellos que incumplen con sus responsabilidades, más sangre inocente se derramará.
Hasta la próxima.
***Nota: El artículo al que hago referencia lo pueden consultar en:
http://eldeleitedelaidea.blogspot.com/2010/07/dialoguemos.html ***
Autor: Rubén Salazar
rubsalazare@gmail.com
Twitter: @Ruben_Salazar
Al recuerdo de mis padresA mediados del año 2004, asistí a la marcha en contra de la violencia. Por variadas razones, fue sin duda uno de los momentos más emotivos de los que haya sido testigo.
El legitimo reclamo de miles de ciudadanos para exigir que las autoridades cumplieran con su deber y la condena unánime en contra de todos aquellos que delinquen, se resumió en dos palabras ¡Ya basta!
El sentimiento de unidad social así como el de la reconquista del poder ciudadano, consiguió que por algunos días, nos sintiéramos capaces no sólo de lograr que nuestros gobernantes pusieran especial énfasis en procurar por nuestra seguridad, sino que también, los propios delincuentes sintieran el rechazo de una sociedad cansada de las vejaciones ocasionadas por ellos.
Desafortunadamente, de aquella manifestación únicamente queda el recuerdo.
Cuatro años más tarde, en 2008, el empresario Alejandro Martí, sufrió la perdida de su hijo a manos de una banda de secuestradores. Posterior al lamentable suceso, el señor Martí fue convocado para participar en una reunión del más alto nivel, donde se trató la problemática de la inseguridad en el país. A dicha reunión asistieron, el presidente Calderón, gobernadores de los estados, representantes del poder legislativo, procuradores y jueces.
Al hacer uso de la palabra, el empresario mexicano pronunció de manera valiente las siguientes palabras: “Señores, si piensan que la vara es muy alta, si piensan que es imposible hacerlo, si no pueden, renuncien, pero no sigan ocupando las oficinas de gobierno, no sigan recibiendo un sueldo por no hacer nada, que esto también es corrupción"
Al término de su exposición, los participantes le brindaron un aplauso y se dejaron escuchar voces que aceptaron su reto. Del otro lado, los ciudadanos nos vimos de nueva cuenta con la fuerza necesaria para reivindicar la posición en contra de la violencia y la exigencia de resultados inmediatos para con las autoridades.
Infortunadamente, otra vez, de aquel mensaje, solamente queda el recuerdo.
En días recientes, el asesinato de siete jóvenes en la ciudad de Cuernavaca, consternó nuevamente a la sociedad. La reconocida figura del poeta y escritor Javier Sicilia, padre de uno de los muchachos muertos, logró que el debate nacional se centrara de nueva cuenta en la problemática de inseguridad que vive México.
Con el lema, “Estamos hasta la madre”, se convocó a manifestaciones con las demandas de justicia y certidumbre. Nuevamente los ciudadanos han salido a las calles esperando ser escuchados, esperando ser tomados en cuenta, esperando que no sea demasiado tarde.
¿Qué pasará? No lo sé. Sin embargo, de acuerdo a los antecedentes recientes, no se puede ser muy optimista en cuanto a los resultados que se puedan obtener.
No obstante, la sociedad no puede ni debe claudicar en su empeño. No debemos quedarnos callados mientras nuestros hijos sigan siendo masacrados, envenenados, ultrajados.
No podemos permanecer impávidos ante la corrupción, incapacidad y mezquindad de ciertos gobernantes. Ante la (des)información y la apología de la violencia reproducida por algunos medios. Ni ante la cada vez mayor polarización social, creada por políticos que aprovechan el derramamiento de sangre cual viles aves carroñeras, para saciar su hambre de poder.
Tenemos la obligación moral de seguir gritando: “¡Ya basta, si no pueden renuncien, porque estamos hasta la madre!”
Hasta la próxima.
Autor: Rubén Salazar
rubsalazare@gmail.com
Twitter: @Ruben_Salazar
El asesinato de un joven, es una bofetada en el rostro hipócrita de la sociedad.
Las escaleras del puente peatonal parecen interminables, el agotamiento nocturno y la impaciencia por llegar al hogar, prolonga aun más el hastío de la monotonía regular.
Las luces de los automóviles que cruzan velozmente por debajo de él, le hacen pensar en las luciérnagas que gustaba contemplar en su niñez, allá en el rancho donde su padre era literalmente explotado por el cacique local.
Ya ha bajado del puente y la noche comienza a parecer más densa, más fría, más inhóspita.
Da la vuelta por la calle polvorienta que hoy, parece estar poco menos que desierta. Aprieta el paso al tiempo que cubre su nariz y boca con un pañuelo, para evitar que el repentino ventarrón le provoque tragar el polvo que mañosamente se levanta frente a él.
Mira el reloj y cae en cuenta que han pasado tres horas desde que terminó la llamada telefónica con su pequeña hija. Han transcurrido dos horas desde que la maquína compresora de la fábrica tuvo la avería que provocó el enojo del patrón. Y se ha cumplido una hora desde que introdujo su tarjeta de salida en el checador. Ensimismado en los recuerdos recientes, continúa su andar.
Las lámparas de la unidad habitacional ya se divisan. El deseo de una taza de café caliente, le da la fuerza necesaria para recorrer con mayor vigor la calle que le separa de su hogar.
Empieza a buscar la llave de la reja, que los vecinos y él decidieron colocar hace un mes, debido a los múltiples saqueos que habían sufrido varios de ellos.
Ha logrado encontrar el llavero y se dispone a abrir el enrejado. De pronto, un grito lo hace voltear a su costado y queda paralizado al darse cuenta que quien lo emite, es un joven bañado en sangre que corre desenfrenadamente hacia él. Sin lograr entender lo que el muchacho dice, se da cuenta que de un automóvil descienden tres o cuatro siluetas que se mueven rápida y coordinadamente.
Los primeros disparos lo ensordecen. Los siguientes lo horrorizan. El cuerpo del joven está a sus pies. Las siluetas han abordado el vehículo y como auténticos espectros, desaparecen en el anonimato que les proporciona la oscuridad nocturna y el terregal de la calle sin pavimentar.
Ahora que lo mira de cerca, se da cuenta que la persona que agoniza entre sus brazos tal vez no rebasa los 15 años. Lo ha recostado entre sus brazos, acerca su oído a la boca del chiquillo para escuchar lo que entre borbotones de sangre intenta expresar.
“¿y mi mamá?”, “ya no me pegues papá” son las últimas dos frases que articula el niño antes de morir.
Después de esta noche nada volverá a ser igual. La impotencia, la rabia y el miedo se ha apoderado de su ser. Las lágrimas, la sangre, y la voz entrecortada de aquel jovencito, lo acompañará el resto de su vida. Las preguntas sin respuesta y la desesperación ante la incongruencia que conlleva la muerte de quien representa el futuro del país, estremecerán su entendimiento por siempre.
Hasta la próxima.
Autor: Rubén Salazar
rubsalazare@gmail.com
Twitter: @Ruben_Salazar
"Mientras la tierra siga girando, seguiré caminando. Mientras el sol siga alumbrando, seguiré observando. Mientras la luna siga naciendo, yo seguiré soñando"
Rubén Salazar
Desde los tiempos más tensos de la guerra fría, el mundo no vivía las horas de zozobra que hoy en día pulsan debido al terremoto en Japón y la guerra civil en Libia. La tragedia que desencadenó el terremoto de 9 grados en la escala de Richter, así como el subsecuente maremoto en las costas Japonesas han dejado mucho más que destrucción y muerte. Pues más allá de la sincera y apreciable solidaridad moral que todo ser humano siente por los habitantes de esa región del mundo, se percibe la preocupación de una catástrofe mundial, por los efectos contaminantes que podrían provocar los severos daños a su infraestructura nuclear. Añadido a esto, se encuentra la caída en los mercados bursátiles asiáticos, de los cuales, depende en forma importante la estabilidad económica internacional. En pocas palabras, el terrible movimiento telúrico ha cimbrado (y continúa haciéndolo), al mundo entero.
Por su parte, el conflicto armado en Libia, se acerca cada día más a una conflagración en la que los países occidentales deberán de jugar un papel preponderante. El dictador Muamar el Gadafi, ha impactado con toda su fuerza militar a los insurrectos que exigen su salida del poder, el cual ostenta desde hace poco más de 40 años. Las violaciones a los derechos humanos, y el desprecio por las leyes internacionales, siguen siendo el pan de cada día en el país africano.
Independientemente de las causas tan disímbolas que han llevado a estos dos países a ser el centro de las miradas del mundo, es importante considerar que las repercusiones globales pueden tener una asociación verdaderamente peligrosa.
¿De qué forma se entrelazan la catástrofe Japonesa y las hostilidades en Libia? En primer lugar podríamos mencionar la crisis energética. Libia es uno de los principales productores de petróleo a nivel mundial, desde el inicio de las protestas en contra del régimen de Gadafi la escasez del energético se hizo presente y en consecuencia la elevación de su precio. De continuar el conflicto armado, y en su caso extenderse con una eventual intervención militar de naciones miembros de la OTAN, la problemática petrolera se acentuaría aun más.
En el caso de Japón, la fuerza de su explotación en lo referente a la energía nuclear, lo ha llevado a posicionarse como el tercer país del rating mundial en esa materia. Sin embargo, a raíz de los problemas suscitados en sus plantas de producción atómica, la capacidad de generación energética para su consumo interno ha disminuido de forma significativa. A su vez, una gran parte de países que cuentan con industria nuclear, han decidido revisar el costo beneficio de la misma y en algunos casos, tendrán que buscar procedimientos alternativos para cumplir con las necesidades de producción y demanda.
En segundo término, podemos referirnos a la parte financiera que indudablemente va ligada a la energética. Japón es la tercera potencia económica a nivel mundial, soporte y punta de lanza de la riqueza asiática y uno de los principales países productores de tecnología.
Libia, miembro prominente de Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y primer país africano en cuanto a producto interno bruto se refiere.
Las repercusiones que puede tener la debacle económica en ambos casos podría derrumbar (ya empieza a suceder) los mercados internacionales y en consecuencia una nueva crisis económica con secuelas de pronostico reservado.
También debemos destacar los daños ecológicos que se empiezan a originar por las fugas radioactivas en el país asiático al igual que la amenaza de Gadafi de incendiar pozos petroleros en caso de que se presente una intervención extranjera en Libia. Lo cual, provocaría perjuicios incalculables en el medio ambiente.
Por todo lo anterior, no es gratuito que los gobiernos y medios de comunicación de todo el orbe se mantengan en alerta máxima dando seguimiento puntual a lo que ocurre segundo a segundo en estas dos naciones.
No cabe duda que la humanidad se encuentra en uno de los momentos más complicados de su historia. Y lo que sobrevenga, seguramente hará cambiar el orden mundial una vez más.
Hasta la próxima.
Autor: Rubén Salazar
rubsalazare@gmail.com
@Ruben_Salazar
En la conmemoración de los atentados terroristas en Madrid España.Una mañana como cualquier otra, los sonidos de la ciudad despertando lentamente, el aroma del café árabe acompañando la mirada un tanto indiferente, a los carteles con las fotos de los candidatos a la presidencia, que sobresalen colgando de los postes del alumbrado público, que a su vez han dejado de iluminar para dar paso al astro rey que asoma tímidamente cubriéndose por momentos de nubes grisáceas, como si fingiera no estar ahí, como si no quisiera mirar. En la radio, el noticiario matutino sugiere las vías alternas para evitar el tráfico provocado por la volcadura de un camión repartidor de leche, el locutor amenaza con una mesa de análisis con mira a las elecciones del domingo y da la hora recomendando apresurar el paso con voz pausada, lenta como si con esto pudiera detener el tiempo, como si las manecillas del reloj lucharan por no llegar a la hora señalada ya por el destino implacable. Son las 7:30 a. m.
El murmullo se hace más fuerte al penetrar los andenes de la estación de tren, abarrotada por cientos de mujeres que esperan ya el final de la jornada laboral aun no iniciada, para abrazar a sus hijos que han tenido que dejar en casa y llevar algunas pesetas con el firme propósito de conseguir un mejor estilo de vida. Hombres maduros, cansados, como automatizados, apenas si se atreven a leer la sección deportiva del diario que presenta una exclusiva con el goleador del Madrid, Raúl González, “el orgullo español” encabeza la entrevista. La vitalidad innata de los jóvenes se hace presente a la hora de acceder a los vagones, pues a pesar de los anárquicos tumultos lo hacen con una mochila a la espalda, mochilas que guardan las horas de desvelo intentando resolver los problemas matemáticos, el ensayo de la historia de la segunda guerra mundial, o el libro "El evangelio según Jesucristo” de José Saramago, lectura presente en las ultimas dos semanas para aprobar la clase de literatura, sin embargo no todas contienen libros y cuadernos armas de la inteligencia, de los sueños y de las metas por alcanzar, pues 13 de ellas guardan muerte, sangre, terror y llanto.
Son ya las 07:39 y uno de los trenes ha detenido su marcha en la estación de Atocha, la más grande de la ciudad al tiempo que otro de ellos esta por llegar a la misma. El sol, se ha cobijado con una gran nube al sentir el frió que le ha provocado el paso de los jinetes del Apocalipsis en su camino hacia Madrid. Los pajarillos, que acostumbran posarse en el techo de la estación, han volado sin rumbo como si el viento les previniera de la llegada ya inevitable de la muerte.
Han explotado 12 bombas en total, en 3 estaciones distintas, han explotado 12 bombas de odio, de incomprensión, de intolerancia, de brutalidad, 12 bombas que acabaron con el derecho a soñar, con la virtud de mirar sin rencor, con el deleite de amar y con la tranquilidad de existir en paz. El color de la sangre, el olor de la pólvora y el sabor de las cenizas terminaron no solo con la vida de aproximadamente 200 personas sino que también extinguieron la llama de la esperanza y la razón.
Nunca más el mundo volverá a mirarse igual, el nuevo orden mundial ha fallado, el gigante despertó con su vomito a los demonios y estos no dormirán hasta saciar su sed de sangre y venganza.
…Y ojala, el sol no deje de brillar.
Autor: Rubén Salazar
rubsalazare@gmail.com
@Ruben_Salazar
MILENIO DIARIO
Autonomía relativa
13 De Febrero De 2011
Amantes del exceso, es fácil encontrar entre sus fieles el caldo espeso del rencor. Es un club de elogios mutuos. En las apologías que han hecho de la periodista abunda la desmesura, que va desde el mensaje incendiario hasta la cursilería más ridícula.
--------------------------------------------------------------------------------
--------------------------------------------------------------------------------
“El rumor es la precaución que toman los hechos antes de convertirse en verdad”, sentencia el coronel Carlos Eugenio Moori Koenig, en la novela Santa Evita de Tomás Eloy. La fuerza de los rumores ha cobrado mucha mayor repercusión con la revolución de las comunicaciones y las redes sociales. ¿Necesita el rumor contener un hecho, una prueba? No, simplemente que quien quiera creerlo lo haga y lo multiplique de acuerdo con sus posibilidades.
Comento lo anterior porque es claro que Carmen Aristegui sirvió de caja de repetición a los rumores que corrieron a cargo de Fernández Noroña y sus hordas. ¿Merecía que la corrieran? Eso lo sabrán los señores Vargas, que ya la han corrido dos veces, pero Carmen, por supuesto, se siente muy contenta. Ha encontrado nuevamente el rol de víctima. Orgullosa de su falsa herejía, se asume como la encarnación de la libertad y la personificación del periodismo. ¿A qué hora se convirtió Aristegui en Lady Noroña? No lo sabemos —y quizá nunca lo sabremos porque ella no acepta preguntas, solamente exige respuestas— pero es claro que pertenece a un grupo político que quiere, nada más y nada menos, que la Presidencia de la República. Tienen candidatos. Hacen emplazamientos, movilizan gente, cuentan con una eficiente red de insultos que pone contra la pared a quien no está acostumbrado a esas persecuciones.
Ha sido, sin duda, una periodista destacada, pero está lejos de ser lo que dicen sus aduladores. Amantes del exceso, es fácil encontrar entre sus fieles el caldo espeso del rencor. Es un club de elogios mutuos. En las apologías que han hecho de la periodista abunda la desmesura, que va desde el mensaje incendiario hasta la cursilería más ridícula. Pero también, y eso es innegable, son personas inteligentes, preparadas y decididas a que se haga lo que consideran justo, bueno y pertinente. Todo lo demás es lodo, corrupción, componenda oscura, negociación tramposa. Exigen la libertad de actuar y de pensar que le niegan a los demás. En cualquier momento se erigen en Comité de Salud Pública y deciden quién es limpio y puro y quién está manchado por ese fango que es ser distinto de ellos. Ya afilan su guillotina para 2012, por eso necesitan el micrófono, para anunciar a los condenados.
Quien quiera saber cómo funciona la industria del chantaje político en México, que lea el texto que leyó Carmen el miércoles pasado. Atrás de una correcta prosa, se esconde la amenaza, el señalamiento flamígero, el linchamiento público. Seguramente hecho a varias manos (se asoma la sombra de ese amo y señor de la traición que es Javier Corral), contiene frases efectistas, planteamientos desmedidos, burdas acusaciones y uno de los puntos favoritos de cualquier radical: el ultimátum.
Seguramente todos ellos aplaudirán el documental Presunto culpable, que se presentará en estos días. Y claro, se trata de un estupendo y demoledor trabajo en el que se expone el calvario que pasó Antonio Zúñiga ante la justicia mexicana para demostrar su inocencia. Nada más que ese mismo grupo, del que Carmen es una figura central, le niega a sus adversarios la posibilidad de la inocencia. Como las autoridades que le exigen en el documental a Toño demostrar que no es culpable, Carmen y sus prosélitos exigen pruebas al acusado y no al acusador. Qué paradoja.
Autor: Juan Ignacio Zavala
Twitter: juanizavala
juanignacio.zavala@milenio.com
Es indudable que el país se encuentra en un momento crucial, difícil, pero también de oportunidad. Sin embargo, la tolvanera que genera el rumor, el trascendido y la mentira; provoca que se oculten los temas de interés nacional y gracias a ello, las necesidades sociales quedan en un mísero segundo plano.
El debate nacional de hoy se centra en temas tan “importantes” como el propuesto por el diputado Fernández Noroña, quien asegura (sin probarlo) vía una manta expuesta en la tribuna de la cámara baja, que el presidente Calderón padece la enfermedad del alcoholismo.
Esto ha provocado todo tipo de reacciones en los medios de comunicación que han ocupado importantes espacios para editorializar sobre tal cuestión. Los usuarios de las redes sociales no se han quedado atrás y de igual forma, han expresado cualquier cantidad de opiniones al respecto. Induciendo a que sea uno de los temas principales en twitter y facebook.
Otro “gran tema”, es el de la periodista Carmen Aristegui, quien fuera despedida de la empresa de comunicación en donde laboraba, por no excusarse públicamente después de haber dado como buena la información que el diputado Noroña expandió.
Ahora y como lo han intentado en otras tantas ocasiones, los paladines de la libertad de expresión pretenden convertir a la periodista en mártir, perseguida política, heroína y hasta santa patrona de los “sin voz” como decía su compadre “el subcomandante Marcos”.
Por todo lo anterior, he llegado a la conclusión de que para una buena parte de la clase política, medios de comunicación y sociedad. No urge legislar en materia de seguridad y de educación. Así como en el ramo laboral, energético y económico.
No urge explorar alternativas políticas que logren llevar a los partidos a una verdadera representatividad popular.
No urge voltear hacía los más desprotegidos, niños explotados, migrantes violentados en sus más elementales derechos y campesinos indefensos ante cacicazgos.
No urge implementar métodos de aprendizaje de calidad en las escuelas.
No urge limpiar las corporaciones policiacas.
No urge exigir al poder judicial a ejecutar su función de manera pronta y expedita.
No, todo eso no importa.
Por supuesto que tampoco importan los 25 niños, entre ellos un recién nacido, que deambulaban de madrugada por las calles de Nuevo Laredo, Tamaulipas y cuyos padres, podrían haber sido secuestrados por alguna banda del crimen organizado.
No importa que la delincuencia organizada siga matando y envenado a niños y jóvenes.
No importa conocer a fondo la recién descubierta corrupción en Pemex.
No importa encontrar opciones laborales para los desempleados.
No, todo eso “vale madres”
Lo verdaderamente urgente, es saber si Felipe Calderón bebe mucho ron, vodka o tequila. Lo significativo es pararse en plena sesión legislativa e injuriar a quien venga en gana. Lo realmente importante es desgarrarse las vestiduras en pro de una comunicadora, que da como buena información sin sustento. Eso si que es urgente e importante.
Todo lo demás, puede esperar.
Hasta la próxima.
Autor: Rubén Salazar
rubsalazare@gmail.com
Twitter @Ruben_Salazar
A un año del cobarde asesinato de 15 jóvenes en la colonia Villas de Salvárcar, Ciudad Juárez. La herida sigue abierta.
La música suena vigorosa, la energía propia de la algarabía juvenil energiza el ambiente a ritmo de hip-hop. Al final de la sala (espontáneamente convertida en pista de baile) las miradas de dos compañeros de clase se enfocan en la hermosa chica que acaricia sus cabellos sin reparo y que a su vez, escucha un tanto distraída la charla de un pequeño grupo de amigos que pronostican quien será el ganador del Superbowl. Al mismo tiempo, dos parejas se divierten detallando las anécdotas vividas durante el día que apenas termina y planean la salida al cine del día lunes. Mientras tanto, la adolescente de lentes y ojos expresivos se pasea en la banqueta y habla por teléfono con sus padres para avisar de su pronta llegada a casa.
Las risas constantes, las pláticas entrelazadas y la música “reggaetón” de Daddy Yankee, esconden por un momento el cotidiano aullar de las sirenas de ambulancias y patrullas. El calor provocado por el baile, aunado al reducido espacio de convivencia, lograron que el frío aun invernal no sea invitado a la fiesta. La camaradería, los abrazos fraternos y la alegría por vivir han usurpado el sentimiento habitual de miedo que produce la ciudad.
Los dos compañeros de clase, deciden invitar a bailar a la chica que continua alaciando manualmente sus cabellos. El grupo de amigos, ha decidido organizar una modesta quiniela en la que trataran de atinarle al marcador final del Superbowl. Las dos parejas, no logran ponerse de acuerdo en la película que verán y la adolescente de los ojos vivarachos, ya imagina el olor a café que pretende sorber en cuanto llegue a su hogar.
El rechinar de neumáticos, las capuchas, los disparos, la sangre, la muerte. El frío se interna a la vivienda, el miedo ha vuelto. El color de la esperanza se tiñe de rojo mientras las balas se roban la juventud y los sueños de un futuro sin violencia.
Y ahí está el miedo, otra vez el maldito miedo.
Autor: Rubén Salazar
rubsalazare@gmail.com
Twitter @Ruben_Salazar