viernes, 9 de diciembre de 2011

PARECE QUE FUE AYER


Por tu recuerdo…


Parece que fue ayer cuando te tuve a mi lado, cuando descubrí en ti a mi mejor amigo, a mi cómplice y a mi consejero.
Día a día enseñándome a vivir, a resistir, a gozar, a pensar. Inculcándome el amor por la patria, por la familia. Mostrándome que ante todo, la dignidad es el tesoro más valioso que posee un ser humano. Sembrando en mí la semilla de la lectura, de la disertación y de la defensa de las ideas.

Parece que fue ayer cuando me recargué en tu hombro para llorar, cuando me tomaste la mano para andar, cuando me diste la fuerza para continuar.
Me enseñaste que la vida no es fácil, pero me incitaste a gozarla. Me señalaste los obstáculos en el camino y me ayudaste a brincarlos. Me hablaste de la oscuridad y siempre prendiste una vela.

Parece que fue ayer cuando reímos por un buen chiste, cuando nos indignamos por la injusticia, cuando brindamos por un recuerdo.
Junto a ti aprendí a celebrar los triunfos, a aceptar las derrotas. A tu lado aprendí a encontrar los caminos, a rodear los abismos, a no desesperar ante la esperanza y a sostener mis circunstancias.

Parece que fue ayer cuando sentí tu mano en mi espalda, cuando me miraste con orgullo, cuando me hablaste con dulzura.
Sin ti no hubiera podido conmoverme ante el necesitado, ante al herido, ante el difamado.
Me llenaste de respeto para que yo pudiera darlo, me dotaste de lealtad para manifestarla y me enriqueciste con comprensión para entregarla.

Parece que fue ayer cuando te fuiste, cuando te dije adiós, cuando por enésima vez te expresé lo orgulloso que me sentía de ti, cuando comencé a extrañarte.

Parece que fue ayer cuando un día como hoy te dije… feliz cumpleaños Papá.


Autor: Rubén Salazar
rubsalazare@gmail.com
Twitter: @Ruben_Salazar

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