lunes, 3 de diciembre de 2018

EPN – AMLO, la entrega y el cambio que viene


“La libertad de expresión es decir lo que la gente no quiere oír”.
George Orwell (1903-1950) Escritor británico.

Seis largos años del gobierno Peñista llegan a su fin; un sexenio lleno de sinsabores; una administración deplorable; un periodo perdido en muchos aspectos.

Enumerar los desatinos y las corruptelas que ocurrieron durante estos últimos seis años nos darían para escribir un libro, es por ello que, de manera general, podemos englobar todo en corrupción, inseguridad y una economía maltrecha.

Sin embargo, como marcas imborrables, quedarán situaciones como la de los jóvenes estudiantes de la escuela normal de Ayotzinapa desaparecidos en Iguala y la subsecuente investigación fallida para explicar lo que ocurrió aquella funesta noche; la nada transparente adquisición de su residencia conocida como “La casa blanca”; la protección brindada a los servidores públicos señalados por corrupción en el caso de la constructora Odebrecht; el espionaje realizado desde la Secretaría de Gobernación hacia periodistas por medio del software conocido como Pegasus; el descredito de la figura presidencial provocada por la frivolidad y el dispendio mostrado por el presidente y su familia; el crecimiento y empoderamiento de Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y, por supuesto, la tasa de homicidios que rebasará la contabilizada en el sexenio de Felipe Calderón.

En pocas palabras, las cuentas que entrega Peña Nieto a los mexicanos son paupérrimas, y por ende, el país que le hereda a López Obrador es una auténtica papa caliente.

El reto de AMLO es mayúsculo, primero porque el país que recibe está herido, herido de violencia y corrupción, y segundo, porque las expectativas hacia su persona son enormes. Y es por ello que las promesas de campaña, la visión transformadora y el discurso de reconciliación no bastarán para que AMLO logre orientar el rumbo del país. México necesita un cambio de fondo más que de forma, es decir, se requiere una reconstrucción y no un embellecimiento de la fachada. Y es que, el mandato del tabasqueño, es la última oportunidad para sostener y fortalecer nuestra endeble democracia, pues dentro de seis años dudo mucho que, en caso de que fracase la llamada 4ª transformación, la sociedad considere como opción la vía política para cambiar el entorno que le rodea.

¿México va a cambiar?, sí, no sé si para bien o para mal (jugar al analista futurista en este tema no es de mi agrado, sobre todo por el hecho de que Obrador apenas se está acomodado en la silla presidencial), pero lo que sí puedo asegurar, es que por el bien de todos, deseo sinceramente el mayor de los éxitos a Andrés Manuel López Obrador, y que el amor que dice tener a México, lo refleje en gobernar procurando el bien común, pues solo de esa manera podremos vivir y convivir como lo merecemos.

¡Que así sea!


Autor: Rubén Salazar E.
rubsalazare@gmail.com

jueves, 8 de marzo de 2018

Carta a mi hija en el #DíaInternacionalDeLaMujer


A Pao, con infinito amor y admiración

Mi Pequeña:

Hoy, 8 de marzo, se conmemora el Día Internacional de la Mujer. Tal y como lo hemos platicado, este no es un día en el que podamos festejar mucho, pues ustedes, las mujeres, siguen siendo víctimas de circunstancias desfavorables provocadas por la estupidez de una cultura machista y de un sistema proclive a la impunidad.

Todos los días nos enteramos de actos de violencia que nos estremecen; niñas y jóvenes que son tratadas como esclavas; esposas golpeadas por sus parejas; trabajadoras que ganan menos que un hombre, esto a pesar de que en ocasiones realizan labores mucho más especializadas que nosotros; feminicidios al por mayor y un largo etcétera.

Hija, por lo anterior, te ofrezco disculpas; mi solicitud de clemencia es por la sociedad a la que pertenezco. Esa sociedad que no ha sido capaz de terminar con la violencia física y psicológica contra tu género; esa sociedad que impávida observa como sus hijas, sus madres y abuelas son vejadas; esa sociedad que no condena, que no exige, que no actúa.

Sin embargo, aunque parezca paradójico, y en gran medida es por los obstáculos que a diario ustedes esquivan, que también existe una admiración sincera por la mujer. Como para muchos hombres, puedo asegurarte que sin una mujer a mi lado nunca hubiera podido subsistir. Bien sabes que mi guía fue tu abuela, tu tía mi ejemplo, y mi alegría eres tú.

Mi Pequeña, no sé si algún día México sea un lugar seguro para ti; no sé si en algún momento se acabe la agresión, la inequidad, y la misoginia que tanto lacera a la mujer. 
Pero lo que sí sé, es que tu padre, desde su trinchera, no se cansará de denunciar, de exigir y de luchar porque este maravilloso país te cobije como al tesoro más preciado.

Atte. Papá

Autor: Rubén Salazar E.

lunes, 22 de enero de 2018

El bravucón Miguel Ángel Yunes

Foto tomada de Internet
¡Callar no es opción!

Miguel Ángel Yunes Linares, gobernador de Veracruz, sirve como un excelente ejemplo de lo que, en muchos casos, es nuestra clase política.
Resulta que al citado personaje, se le ha ocurrido “la gran idea” de convertirse en el hostigador número uno de López Obrador; lo ha retado a debatir, le ha llamado loco y en cuanta oportunidad que tiene se lanza con todo en contra del 3 veces candidato a la presidencia. La bravuconería del veracruzano podría ser simpática, sin embargo, a la hora de mirar las condiciones en las que se encuentra el estado que se supone gobierna, no es ni mínimamente chistosa.
Las fantochadas de Yunes contrastan con los nulos resultados que ha dado su gobierno para aminorar la violencia. Apenas el fin de semana pasado, se registraron 16 homicidios, siendo 10 de ellos los que más consternación causaron, pues los cuerpos fueron encontrados desmembrados en Xalapa, capital del estado. Ante lo anterior, el mandatario veracruzano se apresuró a decir que los muertos eran parte de bandas del crimen organizado. Así, fácil, sin investigar ni detenerse un momento a meditar que más allá de las actividades que desarrollaran los ejecutados, son seres humanos, que tienen familia y muy probablemente eran veracruzanos.
La historia de Miguel Ángel Yunes es como la de muchos políticos mexicanos, llena de pasajes obscuros. El hoy panista fue miembro destacado del PRI, su ascenso dentro del partido tricolor fue patrocinado por la líder del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), Elba Esther Gordillo; y fue precisamente por influencia de “La Maestra”, que Yunes Linares cambiaría de partido y se integraría al gabinete de Vicente Fox.
Dentro del partido blanquiazul, Yunes ha logrado incrementar su poder hasta llegar al puesto que hoy se encuentra. Las relaciones truculentas de Elba Esther Gordillo con los gobiernos panistas le han redituado de manera significativa al grado de parecer más un cacique que un político.
Y es precisamente en ese contexto de cacicazgo que, hoy en día, “El Señor Gobernador” (deixis: Rubén Figueroa Figueroa), trabaja intensamente en promover la candidatura de su vástago para que le suceda en el cargo. Y peor aún, seguramente el contrincante del junior Yunes será su tío, el priista Héctor Yunes Landa. Es decir, todo podría quedar en familia durante otro periodo de gobierno más.
Del actual gobernador de Veracruz se ha dicho mucho; ha sido señalado por enriquecimiento ilícito y hasta de pederastia, ello sin que se haya podido comprobar nada hasta la fecha. Lo que sí se puede acreditar, es la doble cara de un político que actúa como cacique y que a base de mostrarse fanfarrón, intenta hacerse notar en los medios, mientras que su estado, ese estado que prometió pacificar en 6 meses, se sigue manchando de sangre.
Las formas de Yunes nos son exclusivas de él, su historia y presente son muy similares a la de muchos otros. La clase política mexicana se caracteriza por lo que representa el personaje en cuestión; pedantería, cacicazgo, protección de intereses propios y partidistas, doble moral, cambio de partido para alcanzar el poder y un enorme valemadrísmo.
Si el señor Yunes, utilizara su bravuconería para enfrentar los problemas de su estado, y no para increpar a diestra y siniestra, la gente que dice gobernar se lo agradecería mucho.

Autor: Rubén Salazar E.
Twitter: @Ruben_Salazar