martes, 30 de agosto de 2011

SOMOS CORRESPONSABLES


Los criminales ya dieron un paso más en su escalada de terror. Y ¿el estado? Y ¿la sociedad? ¿Hasta cuándo daremos un paso adelante?


Después del brutal asesinato de 53 personas en el incendio provocado dentro de un casino en la ciudad de Monterrey. Se impone la reflexión sobre el quehacer de una sociedad que ha venido observando de manera por demás indiferente, la escalada de violencia que día a día se genera en el país.

Esta más que comprobada la falta de compromiso por parte de “la clase política”. Sabemos también, de las complicidades de las corporaciones policiacas con el crimen organizado y de la inoperancia del poder judicial. Lo único que no hemos sabido reconocer, es la responsabilidad que como ciudadanos tenemos ante lo que ocurre en México.

Es verdad que en el diseño de la estructura del sistema político mexicano, hay espacios mínimos para la participación social. Pero también debemos reconocer, que no hemos sabido demandar o crear la apertura de canales de comunicación, ni de foros de expresión en donde se haga escuchar nuestra voz. En lo general, nos damos por bien servidos cuando se nos toma en cuenta para sufragar y nos hacemos a la idea de que el hacerlo, es nuestra única responsabilidad para con el país.

Por otra parte, experimentamos una creciente falta de valores grupales lo cual nos ha llevado a convertirnos en seres sumamente individualistas. Dicho individualismo se ha proyectado de manera dramática en la parte más importante que tiene una sociedad, la familia.
Si bien es cierto que dentro de nuestra historia tenemos múltiples ejemplos de protagonismos exacerbados, de traiciones, de personalidades egocéntricas y envidias al por mayor. No obstante todo eso, existía un blindaje muy grueso que no permitía que lo anterior penetrara el nucleó familiar.
Hoy en día podemos darnos cuenta que una importante cifra de victimas y victimarios de la violencia criminal, son jóvenes. Muchachas y muchachos que tristemente han crecido dentro de familias disfuncionales, sin valores y que han sido literalmente empujados a la calle sin el menor respaldo. Muy atrás parecen haber quedado los tiempos en donde nos vanagloriábamos de “la gran familia mexicana”.

Como sociedad nos hemos conformado con los contenidos que nos ofrecen los medios de comunicación masivos. Durante muchos años contribuimos a la generación de “subculturas”, les otorgamos títulos de “líderes de opinión” a los lectores de noticias, dándoles con ello la posesión de la verdad absoluta y consumimos sin empacho cualquier campaña de “pseudo-entretenimiento”.
Ya ni que decir de la comunicación social emanada desde los gobiernos. En su gran mayoría siguen utilizando la demagogia en sus mensajes al más puro estilo del PRI en los años 70´s. En gran medida es por ello, que las estrategias de comunicación han sido totalmente rebasadas por el impacto que tienen los actos del crimen organizado. Sin embargo, no podemos exculparnos en esta problemática, pues el arraigo histórico que tenemos hacia el morbo y la nota roja, nos ha llevado a priorizar el interés por el caos por encima del orden.

Definitivamente debemos aceptar nuestro compromiso para con el país. Tenemos la obligación de voltear a nuestro alrededor y reconocer que lo que vemos, es en gran parte lo que hemos construido.
Debemos dejar de esperar que los gobernantes solucionen la problemática de inseguridad, pues más allá de las buenas intenciones que algunos de ellos tienen, es evidente que no han sabido cumplir con sus tareas.
Distingamos y señalemos a los asesinos, a los violadores, a los ladrones, a los secuestradores y a los envenenadores de jóvenes. Al mismo tiempo, congratulemos a los soldados y policías, que se encuentran en la línea de fuego arriesgando su vida como verdaderos patriotas.
Trabajemos junto a ellos y desde nuestras trincheras, recobremos nuestras calles, nuestras ciudades, nuestro país.
No se trata de tomar un arma ni de violentar el ya de por si maltrecho entorno, esa no es nuestra función como sociedad. Se trata simplemente de comprometernos a ser mejores mexicanos.

Admitamos que nos hemos equivocado, que nuestra indiferencia ha provocado impunidad. Que sólo unidos podemos confrontar a quienes nos han robado la paz.
Es hora de quitarnos las vendas y cadenas. Es hora de actuar.

Hasta la próxima.


Autor: Rubén Salazar
rubsalazare@gmail.com
Twitter: @Ruben_Salazar

jueves, 25 de agosto de 2011

UN RECUERDO PARA PACO


Algún día nos volveremos a encontrar. Por lo pronto, buen viaje amigo mío.


Era imposible no advertir que la enfermedad había vulnerado notablemente su físico. Sin embargo, sus pasos lentos guardaban el recuerdo del baile en Avándaro al ritmo de "down the road", interpretada por la garganta de Alex Lora y sus Three Souls in my Mind.
Sus manos se expresaban por medio de un raro lenguaje mímico que hacían recordar a David Bowie o Iggy Pop en alguna conversación setentera.
Su voz seguía siendo fuerte y acompasada, las palabras le fluían de tal manera que era prácticamente imposible no interesarse en el relato de aquel campamento en la sierra de Oaxaca, o en la crónica del concierto de los Rolling Stones.
Sus ojos reflejaban el regocijo de quien ha logrado mirar lo mejor del ser humano, irradiaban el orgullo que en su momento le produjo descubrir por primera vez a su pequeña, la misma pequeña que al paso de los años, se convertiría en su motivación para continuar adelante en “the long and winding road”, tal y como él acostumbraba llamar a su vida inspirado en el título de una canción de los Beatles.

Acostumbrado a transgredir la adversidad, no sólo aprendió a convivir con sus demonios, sino que además, consiguió sentarlos a su alrededor. Ambientado con los acordes de “back in black” de AC/DC y al calor de una botella de vodka, logró convencerlos de dormir hasta que él lo considerara necesario.
Y es que su rebeldía ante el infortunio era prácticamente crónica. Alguna vez y mientras escuchábamos “Hush” de Deep Purple, confesó la alegría que le causaba despertar por la mañana mientras imaginaba que durante la noche anterior, la muerte había estado emborrachándose en algún bar de Tijuana. Inmediatamente después de la confesión, soltamos una gran carcajada que me dejó ver nuevamente al coleccionista de comics, mascaras y películas de superhéroes. Gracias a esa risa pude contemplar una vez más a ese niño que tan sigilosamente guardaba en su interior.

Paradójicamente y aun cuando tenía todos los motivos para desarrollar una intensa amargura, siempre estaba dispuesto a escuchar, opinar y aconsejar. Siempre tuvo tiempo para los amigos que como él mismo reconocía, eran pocos pero muy queridos. La disposición y capacidad para debatir sobre cualquier tema le complacía, siempre anteponiendo la humildad y el respeto como valores intocables en su acontecer diario.

Para conocerle sólo bastaba con echar un vistazo a las paredes de su casa. Decenas de pinturas, fotografías y detalles acumulados a lo largo del tiempo. Objetos decorativos que cobraban vida propia al ser representantes de algún momento significativo en su historia.

Infortunadamente, una noche la muerte decidió mantenerse sobria y por la mañana recordó que tenía que realizar un trabajo que había evadido desde hace mucho tiempo (Posiblemente para evitar hacerlo, es que “la parca” se emborrachaba todas las noches en algún bar maloliente del centro de Tijuana)
En ese amanecer, sonaron con más fuerza las vocales de Jagger y Joplin, las guitarras de Hendrix, Young y Blackmore, la batería de Bonham y el piano de McCartney.
Esa misma mañana, sus demonios internos despertaron por un momento sólo para volver a dormir por siempre.
En esa alborada, el guerrero partió mientras que a la distancia se distinguía el rasgueo de una guitarra acompañada de la melancólica voz de B. B. King.

A partir de ese momento, su leyenda inició el camino que recorrerá los senderos del destino. Tal y como lo hacen las eternas piedras rodantes.


Hasta la próxima.


Autor: Rubén Salazar
rubsalazare@gmail.com
Twitter: @Ruben_Salazar

sábado, 13 de agosto de 2011

ENTRE FRASES ME VEO


Siempre he pensado que escribir es algo similar al exhibicionismo. Pues quien lo hace, muestra sin tapujos lo que se haya en su pensar y su sentir con una alta dosis de ego.

Es por ese ego que todo escritor lleva dentro, que decidí publicar las siguientes frases. Son frases que han nacido del enojo, de la tristeza, de la impotencia, del regocijo y hasta del asombro con que día a día he mirado a mí alrededor en los últimos 2 años.

Espero les agraden…



“Si al caminar volteas a tu alrededor y logras identificar a quienes se encuentran ahí. Siéntete dichoso, pues seguramente entre ellos se encuentra quien te ayudará a continuar cuando tus fuerzas se hagan menos.”

“Lo ideal es poner los pies sobre la tierra y no en el fondo del mar.”

"El camino más fácil de andar suele ser el más enredado para llegar."

“Antes de señalarme mira a tus espaldas, pues desde aquí puedo distinguir a decenas de dedos que te están apuntando.”

“Es lamentable que en medio de tanta porquería política, haya puercos que disfruten nadar en ella.”

“Definitivamente el juego de la vida es más serio y peligroso de lo que imaginamos.”

“Para aprender a expresarse, no hay nada mejor que saber escuchar las expresiones de los demás.”

“¿Y si sólo somos personajes de una novela escrita por Kafka?”

“La solución está en escuchar y razonar. El problema es que muy pocas veces nos damos la oportunidad de hacerlo.”

“La imperfección de las democracias se genera principalmente por las estupideces de quienes las procuran.”

“La espera siempre tiene un 50% de misterio y otro 50% de esperanza. Al final, todo queda en anécdota.”

“Cuando los buenos piden que se decapite a los malos. Es hora de decir, ¡Ya valió madre!”

“Todo sería más fácil si nos diéramos la oportunidad de escuchar y ser escuchados.”

“El asesinato de un joven, es una bofetada en el rostro hipócrita de la sociedad.”

"Mientras la tierra siga girando, seguiré caminando. Mientras el sol siga alumbrando, seguiré observando. Mientras la luna siga naciendo, yo seguiré soñando"

“Nuestra indiferencia hiere, corrompe y provoca impunidad.”

“Me temo que hace mucho tiempo que Dios resolvió retirarse de las actividades en virtud del desmadre que nos traemos por acá abajo.”

“Y cuando di media vuelta, me percaté de lo sinuoso que ha sido el camino recorrido.”

“¡Claro que en México hay más gente buena que mala! El problema es que mucha de la gente buena no actúa, pues le tiene mucho miedo a la mala”

"El mal existe pues es parte de la condición humana. El secreto está en mantenerlo guardado en lo más recóndito del ser."

“A pesar de los malos políticos, a pesar de la violencia, a pesar de quien se avergüenza, a pesar de la corrupción, a pesar de quien prefiere huir; a pesar de todo ello.Sé que mi patria es más grande, más noble, más hermosa, más capaz, más fuerte y más digna de lo que todos ellos creen.”

“El día que los políticos entiendan que la congruencia y la ética están por encima de cualquier interés personal, México será otro”

“Mucho cuidado cuando las palabras no alcanzan para expresar las diferencias.”

“Y cuando terminé de idealizar, me di cuenta que la naturaleza del ideal siempre es perfectible.”

“Soy un convencido de que en México somos más y mejores los que deseamos un país libre de criminales.”

"Cuando un individuo se atreve a decir lo que piensa, es por derecho, obligación o desesperación."

“Quien no se enorgullece de su bandera y de todos aquellos que han entregado su vida por ella. Que se haga a un lado, porque estorba en el anhelo de un México mejor.”

“La forma más segura de escalar la montaña, es pisando con cuidado y no olvidarse de voltear hacía abajo.”

“La vida tiene subidas y bajadas pronunciadas, el chiste es que tengas buen motor para subirlas y mejores frenos para bajarlas.”

“Diferencias…
Tiempo: El inexorable avance de la vida.
Clima: Lo que humedece, seca, enfría y calienta el inexorable avance de la vida”


Hasta la próxima…

Autor: Rubén Salazar
rubsalazare@gmail.com
Twitter: @Ruben_Salazar