jueves, 5 de febrero de 2015

MISMAS SONRISAS, MISMAS INTENCIONES

Aparecieron nuevamente, sonriendo con orgullo, con peinados impecables y rodeados de palabras como: esperanza, cambio, resultados, contigo, etc.
Se pueden encontrar en cada esquina, en cada autopista, en cada puente peatonal. Ahí están, intentando convencer a “los de abajo” que como magos, pueden cambiar sus vidas.

Esa sonrisa combinada con sus maquillajes digitales aturde al espectador, el intento por parecer “gente buena” induce al remolino estomacal.
Detrás del semblante rozagante se esconde la ambición por alcanzar la fortuna apostando a la ignorancia y el conformismo. Las frases que les acompañan apestan, se leen arcaicas, como si hubieran sido escritas en épocas muy distantes.

Muchos rostros son conocidos, han estado frente a nosotros en varias ocasiones. Cambian de color emulando a los camaleones para disimular su pasado y hasta su presente.
Cada vez vuelven con nuevos bríos pues han degustado de la miel y les encanta. Es tan exquisito su sabor que para conseguirla, son capaces de golpear el avispero y esconderse para que las abejas ataquen al de al lado.

Se acercan las elecciones y los candidatos sonríen, se peinan y hasta saludan. Todo esto mientras a sus espaldas el vecino es secuestrado, el chavo de la esquina se droga, la hija del tendero es violada, el estudiante es desaparecido por la policía, los padres de familia no encuentran trabajo y los delincuentes se pasean impunes por las calles.


Sí, ya volvieron, con su cinismo, con su retórica barata. Ahí están de nuevo, listos para convencernos de que ellos pueden arreglar el desmadre en el que está sumido el país y del que en gran medida son responsables.


Autor: Rubén Salazar Espino
rubsalazare@gmail.com
Twitter: Ruben_Salazar