viernes, 27 de abril de 2012

LAS CAMPAÑAS EN TELEVISIÓN (JOSEFINA VÁZQUEZ MOTA)


Las campañas electorales continúan y los candidatos a la presidencia siguen promoviéndose en todos los foros y medios de comunicación posibles.

En ese contexto, la semana anterior publiqué en este mismo espacio una breve crítica a los spots televisivos en los que aparece el candidato del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Enrique Peña Nieto. El día de hoy, me referiré a los que corresponden a la aspirante del Partido Acción Nacional (PAN), no sin antes reiterar que el contenido de estos textos no tiene mayor pretensión que la de expresar la opinión de un ciudadano y televidente más.

¿Qué nos dicen los anuncios de Josefina Vázquez Mota?
Al ver los primeros spots que la candidata lanzó como parte de su campaña, la respuesta es: ¡nada bueno!
Y es que para empezar, es increíble que la imagen televisiva de la aspirante a ocupar la máxima responsabilidad en el gobierno, haya sido promovida en un ambiente de poca luz, rodeada de una paupérrima escenografía y rematando con el difuso slogan de “Josefina diferente”.
No obstante, todo lo anterior podría haber sido obviado si la actitud de la panista proyectara fuerza y sus expresiones fueran claras. Pero definitivamente, eso no sucedió en la primera tanda de promocionales. Pareciera que todo fue hecho de última hora e improvisando.

Seguramente, la desafortunada propaganda inicial de Vázquez Mota aunada a los desaciertos cometidos en algunos de sus actos políticos, la llevaron a reforzar su equipo de trabajo con personajes de vasta experiencia en campañas electivas. Esto se ha notado en sus nuevos spots donde por lo menos ya podemos distinguir una producción digna y profesional.
Sin embargo, el mensaje sigue siendo ambiguo, la proyección de energía y seguridad en si misma que debe dar al televidente, sigue brillando por su ausencia. Además de que el lenguaje corporal se nota sobreactuado.

Ante todo esto, es inevitable recordar a quienes en su momento fueron candidatos a la presidencia de la republica por el PAN, y que en cuestión de medios de comunicación se caracterizaron por mostrar una imagen de combatividad y liderazgo.
Diego Fernández, Vicente Fox y Felipe Calderón, tuvieron en los spots un gran escaparate para atraer las simpatías de miles de potenciales electores. Para ello, construyeron estrategias muy claras y contaron con un equipo que supo leer lo que la gente esperaba de ellos.
Definitivamente, nada de esto ha pasado con Josefina Vázquez Mota.

Algo más que de manera indirecta nos dejan ver los promocionales en cuestión, es la apatía por parte de la dirigencia de Acción Nacional para robustecer su vínculo con la sociedad.
Durante este sexenio, han recargado en Felipe Calderón toda su responsabilidad institucional. Es decir, apostaron a la imagen del presidente ante la ciudadanía, bajo el erróneo criterio de que eso era suficiente para mantener y generar nuevos adeptos.
Obviamente eso no sucedió, pues mientras los sondeos nos muestran que en opinión de los mexicanos, Calderón tiene un nivel aprobatorio por su gestión, para los partidos políticos la calificación es tremendamente mala.

La realidad que enfrenta el PAN no es nada buena, su abanderada rema contracorriente en las encuestas y por más bueno que sea su nuevo grupo de colaboradores, al final ella es la que aparece frente a las cámaras mostrando hasta el momento una imagen bastante gris.

En resumen, se puede decir que la falta de planeación y liderazgo, es lo que ha quedado expuesto en la intrascendente campaña televisiva de Josefina Vázquez Mota.


Hasta la próxima.


Autor: Rubén Salazar E.
Twitter: @Ruben_Salazar

jueves, 19 de abril de 2012

LAS CAMPAÑAS EN TELEVISIÓN (ENRIQUE PEÑA NIETO)


A Marco Antonio y Rubén López Becerril por su amistad y las enriquecedoras charlas.


Las campañas electorales ya dieron inicio y con ellas ha llegado el bombardeo de propaganda, de promesas, acusaciones y hasta de disparates.
En un país como el nuestro en el que la televisión constituye el principal medio de información y entretenimiento, la comunicación política en imagen juega un papel más que indispensable en las aspiraciones de los candidatos a la presidencia. Por ello, llama la atención la escasa creatividad mostrada en los anuncios de los partidos políticos y sus postulantes.
Además, sólo basta echar un vistazo a los spots difundidos por televisión para darnos cuenta de la baja estima que tienen los políticos hacía el electorado.

Y es que verdaderamente parecen haber sido realizados para complacer los egos y caprichos de quien ahí aparecen, y no con el interés de mostrarse de forma sencilla y congruente como una opción de gobierno. Desafortunadamente para los votantes, las campañas políticas están vistas desde la óptica de quienes viven en burbujas, aislados de la realidad cotidiana, esa realidad en donde lo que la sociedad demanda son soluciones a sus problemas, esa realidad en donde el ciudadano no necesita oír más verborrea sino por el contrario, reclama urgentemente ser escuchado.

Pero para ir más a fondo, me permitiré (sin mayor pretensión que la de un ciudadano televidente más) analizar los anuncios de los aspirantes presidenciales y sus respectivos partidos.
Si le parece bien amable lector, el día de hoy iniciaré con el abanderado del Partido Revolucionario Institucional (PRI)

¿Qué nos dicen los anuncios de Enrique Peña Nieto?
Para empezar, tomaré como referencia el hecho de que en ellos lo vemos recorriendo los estados de la Republica, jugando futbol con chavitos, moverse al ritmo de un baile regional en una plaza pública, caminar en un muelle en donde las aves sobrevuelan un mar hermoso y transitar por una autopista que pareciera de primer mundo.
Bien, pues todo lo anterior se contrapone totalmente con el mensaje que nos da de propia voz en el que nos asegura trabajará por el bienestar, el progreso, el turismo y la seguridad.
¿Por qué digo lo anterior? Pues simplemente porque todas esas imágenes nos muestran un México en paz, limpio, en donde los niños salen a jugar sin la menor preocupación, un México donde la gente baila sonriente, donde los destinos turísticos son envidiables y en el que contamos con vías de comunicación impecables.
Es decir, el México que vemos en los spots del candidato priista, ya cuenta con todo lo que él nos promete hacer. Una completa incongruencia ¿no lo cree?

Pero eso no es todo, los ademanes que nos muestra Peña Nieto en televisión son los de un político arcaico. La sonrisa forzada, el movimiento de manos para realzar ciertas frases, la forma de pararse ante la cámara y su mirada hacia el horizonte, me hacen verlo como un personaje creado a partir de una extraña mezcla de antiguos presidentes emanados del PRI.
Con la guayabera puesta me recuerda a Luis Echeverría, cuando habla pareciera que estamos ante Carlos Salinas, su forma de caminar es muy similar a Miguel de La Madrid y su mirada hacia “la nada” es casi idéntica a la de José López Portillo.

Ya por último, algo que sobresale en todos sus mensajes televisivos pero sobretodo en el que nos habla de su infancia, es el ego y la falsedad del priista. Entiendo que la intención es la de “humanizar” al candidato haciéndolo hablar de lo feliz que fue en su niñez al lado de su familia. Sin embargo, lo que distinguimos es más bien la presunción de bienes y la nula mención de carencias. No quiero con esto estigmatizar a quien no ha sufrido problemas económicos durante su vida (afortunados aquellos que no conocen las privaciones) es más, probablemente el señor Peña Nieto sí las sufrió aun cuando no las diga. Mi propósito es hacer notar que lo hace de esa manera, pues cuando vivió su etapa de niñez gobernaba en el país el partido político en el que él milita, por lo cual se ve impedido a decirnos que en esa época la nación estaba siendo saqueada de forma grosera y que las devaluaciones, la corrupción, la represión y el nepotismo era el pan de cada día y no el que le daba su abuelita acompañado de nata y que tanto le encantaba.

En conclusión, lo que nos refleja Enrique Peña Nieto a través de sus anuncios se puede englobar en las grandes incongruencias, la mentira y la soberbia de quien se siente ganador antes de que se deposite el primer voto en la casilla.
Todo un priista a la vieja usanza.



Hasta la próxima.




Autor: Rubén Salazar
rubsalazare@gmail.com
Twitter: @Ruben_Salazar

viernes, 13 de abril de 2012