miércoles, 24 de noviembre de 2010

MIL MÁSCARAS


MILENIO DIARIO
Autonomía relativa
24 De Noviembre De 2010

La política da para todo. Desde personajes nobles que encarnan momentos de conmoción histórica, hasta personajes patéticos que mueven a risa y terminan causando lástima. En México padecemos personajes de este tipo. La izquierda radical se especializa en sacar y promover a personas con estas características. Van desde personajes del folclor hasta intelectuales, porros y periodistas para los que la coherencia no es un asunto digno de atenderse.

Ahora sale a escena nuevamente Mil máscaras. Y no me refiero al famoso luchador o algún danzante de carnaval. Se trata de la inigualable Yeidckol Polevnsky Gurwitz. Bueno, en realidad se trata de Ci-tlali Ibáñez Camacho, pero es más conocida como Yeidckol.

La senadora Polevnsky no deja de sorprender. Como si fuera un ser de fantasía al que se le quita una máscara y le queda otra y otra interminablemente, la legisladora perredista aparece ahora como la favorita de López Obrador para encabezar la campaña a gobernadora del PRD en el Estado de México. Doña Yeidckol por supuesto dijo que sí. Faltaba más.

Hay que recordar que la señora es empresaria y también política y también radical. No tiene problema en entrarle a todo. También es mamá. Y de las que apoyan a sus hijos, no se vaya a creer que no. Con la máscara de senadora, de perredista, de petista, de lopezobradorista, de nacionalista, no tuvo empacho en votar contra la ley antitabaco. ¿Es acaso fumadora empedernida? ¿Es una defensora a ultranza de las libertades? No. Lo que pasa es que su hija maneja las relaciones públicas de British American Tobacco México, poderosa tabacalera trasnacional.

Con la máscara de comunista total, doña Polevnsky se apersona en Cuba y se maravilla de los logros de la Revolución, de la lucha contra el imperialismo (en todos lados representado por la tabacalera que apoyó) y anhela cosas para su país. Se pone entonces la máscara de demócrata y declara: Hay gente sin conocimientos y desinformada que dice que no hay democracia en Cuba, pero yo ya quisiera esa democracia en México. No tiene que ir muy lejos la senadora para encontrar esa gente “sin conocimientos y desinformada”. Basta que se asome al espejo.

Una vez designada por López Obrador, Yeidckol Polevnsky sacó su máscara antipriista y juró ganarle a Peña Nieto. Un par de días después, con su máscara de senadora, apareció… ¡con Peña Nieto!, y dijo tener con él “un trabajo de pleno respeto”. No dijo en qué trabajan los dos con pleno respeto. Pero entonces se puso la máscara de pejista y dijo que el PRD estatal y nacional “me van a tener que apoyar.” Así de tranquila la solicitud de apoyo institucional.

De cualquier manera, va a ser interesante ver a Polevnsky en campaña. Quizá se ponga una máscara liberal o quizá la comunista, quizá se ponga la de empresaria o la de activista radical; a lo mejor usa una de neoliberal o la de estatista; quizá se ponga la de Citlali o la de Yeidckol. Eso sí, lo que no va a proceder con ella es la alianza electoral, porque ya dijo que sería “una alianza contra natura del agua con el aceite, que normalmente no se mezclan”. Y es cierto, pero parece que en su caso, que no es normal, sí se mezclan.


Autor: Juan Ignacio Zavala
juanignacio.zavala@milenio.com

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