Es tiempo de reclamar nuestra
identidad, tiempo de expresarnos, de actuar y de concebir que ser mexicano es:
La valentía del guerrero Azteca.
La paciente espera por Quetzalcóatl.
La tenacidad del español venido a América.
El hartazgo criollo.
El estruendoso repicar de las campanas de Dolores.
El cultivado liderazgo de Hidalgo.
Las teñidas espadas de Allende y Aldama.
La lealtad de doña Josefa.
El sudoroso paliacate de Morelos.
La perseverancia de Guerrero.
La aguda visión de Iturbide.
El predestinado abrazo de Acatempan.
El orgulloso andar del Ejercito Trigarante.
El doloroso parto de una nueva nación.
La defensa de la tierra consagrada ante el poderoso
invasor.
Los juveniles sollozos del cadete.
El lastimoso peregrinar de Juárez.
El terrenal esoterismo de Madero.
La nobleza de Pino Suárez.
La natural inteligencia de Felipe Ángeles.
El desparpajo de Villa.
La mística mirada de Zapata.
El rustico fusil de la Adelita.
La guía de Carranza.
La tinta que humedece la Constitución.
La brillantez del oro negro.
El osado vuelo del escuadrón 201.
Los aires de cambio en Tlatelolco.
El resplandor del fuego olímpico.
La inconmensurable solidaridad ante la desgracia.
El deseado alumbramiento democrático.
La solemnidad de las pirámides.
El monumental cuerpo de las catedrales.
La pureza de los volcanes.
La vivacidad de ríos y mares.
El garbo del águila que devora.
La ferocidad del jaguar que acecha.
La exquisitez de Sor Juana.
El ansia del laberinto de la soledad.
La idílica pincelada de Rivera y Kahlo.
La elegancia de Posadas y su Catrina.
El rebelde trazo de Siqueiros.
La artística danza entre toro y hombre.
El incandescente sorbo de tequila.
El jubiloso grito del mariachi.
La mágica y suntuosa gastronomía.
La inocente sonrisa del niño.
La sabiduría del anciano.
Las rasposas manos del campesino.
El amoroso desvelo de la madre.
La invencible honestidad del padre.
La dedicación del que enseña.
La respetuosa admiración por los héroes desconocidos.
Las hinchadas gargantas entonando el himno.
Y el maravilloso ondular del Lábaro que custodia,
observa y cobija a sus hijos.
Es tiempo de ser Mexicanos.
*Originalmente publicado en septiembre de 2010 con motivo del bicentenario del inicio de la independencia y el centenario de la revolución mexicana.
Autor: Rubén Salazar E.
rubsalazare@gmail.com
Twitter: @Ruben_Salazar

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