Las votaciones del pasado domingo 5 de julio, han dejado como resultado el resurgimiento del Partido Revolucionario Institucional (PRI), el cual se ve revitalizado y con amplias expectativas para encarar la elección presidencial del 2012. Al mismo tiempo, el Partido Acción Nacional (PAN) recibe un duro golpe a nivel nacional marcando con ello una etapa de reacomodo dentro de sus filas. Por su parte, el Partido de la Revolución Democrática (PRD) cae de manera estrepitosa en el gusto del electorado y se prevé una nueva lucha fraticida en su interior.
Pero, ¿Qué fue lo que llevó a la sociedad de nuestro país a votar de esa forma?, la explicación no es fácil y sin duda merece ser analizada con detenimiento. Sin embargo, y a manera de una primera lectura, podemos percibir que la operación política del PRI fue parte fundamental de su aplastante triunfo, ¿a que me refiero con operación política? En principio de cuentas a las negociaciones internas para designar candidatos, la dirigencia logro aglutinar a sus gobernadores así como lideres sindicales afines al partido, cediéndoles designaciones a modo con la intención de evitar fracturas y que cada uno de ellos pusiera al servicio de sus postulantes la fuerza que tienen en los distintos estados de la Republica que gobiernan. En contraparte, el PAN apostó por nombramientos hechos desde el interior de su dirigencia provocando que muchos de sus candidatos no fueran del total agrado de gobernadores y simpatizantes. Esta misma estrategia le redituó al PRI en la conservación del poder en los estados de Colima, Nuevo León y Campeche, donde los ahora gobernadores electos son una extensión de los salientes, ya que fueros designados directamente por los mismos. Situación que no ocurrió en el PAN y que lo llevó a perder las gobernaturas de San Luis Potosí y Querétaro.
Otro punto a destacar es el de los promotores del voto, mientras en el PRI el gobernador del Estado de México Enrique Peña Nieto ha logrado ser la imagen que le da vitalidad al partido, en el PAN tanto Germán Martínez quien el día de hoy renunció a su cargo en la dirigencia blanquiazul, como Josefina Vázquez Mota no tienen la fuerza mediática del llamado “Rock Star” de la política, y es que Germán se vació en la retórica de ataque, teniendo como único argumento la lucha del gobierno federal en contra del crimen organizado, que sí bien es importante no tiene el impacto deseado en una época de crisis económica. De igual forma, Vázquez Mota quien fungió como la encargada de las campañas de los candidatos a diputados, demostró no tener el carácter ni la simpatía suficiente para llevar a buen puerto su encomienda, además de que con ello se coloca en desventaja para comandar la bancada panista en la cámara baja.
Es evidente que el PRI ha apostado con éxito a la falta de memoria social pues desafortunadamente a muchos mexicanos ya se nos olvidaron los siniestros sexenios de Salinas, De la Madrid, Portillo y demás oscuros personajes que llevaron al país a tocar fondo. Y también es bastante claro que en el PAN se ha roto una de las cuerdas que los une con la sociedad, y para volver a unirla tendrán que regresar al origen que le dio vida a ese instituto político.
Las causas del triunfo tricolor son diversas y seguramente ya son estudiadas por el presidente Calderón y su partido, pues debe interpretarse como una importante llamada de atención para realizar una autoexploración e identificar que se hizo mal y corregirlo de inmediato, pues la carrera para ganar la elección presidencial ya comenzó.
Autor: Rubén Salazar
QUE CHIDO, YO ANULE MI VOTO.
ResponderEliminar¡UN AUTENTICO ACTO SUVERSIVO!