viernes, 9 de octubre de 2009

EL ESTALLIDO SOCIAL


Hambre, pobreza, inseguridad, desempleo son algunos de los problemas a los que nos enfrentamos día a día en México. Según cifras oficiales, el número de pobres y desempleados se ha elevado dramáticamente en lo que va del año, la inseguridad sigue teniendo a los ciudadanos en alerta constante y el deterioro del poder adquisitivo de los mexicanos se hace cada vez más patente.

Diversas voces señalan, que debido a todo lo anterior, en el país están dadas las condiciones propicias para un estallido social. A primera vista, no parecería tan descabellada la idea de que la desesperación y el hartazgo, pudieran incitar a un levantamiento armado. Sin embargo, a los que advierten una respuesta violenta por parte del pueblo, se les olvida que apenas hace tres meses, ese mismo pueblo salió a las calles a emitir su voto de manera responsable y pacifica. Con ello, la ciudadanía apostó por la vía política, confiando en que aquellos que ahora son sus representantes en el poder, contribuirían con ideas y proyectos que consiguieran resolver gran parte de los males que aquejan al país.

Desgraciadamente, todo nos indica que el mensaje de civilidad ciudadana no ha sido valorado por la llamada “clase política”, ¿ejemplos? El pusilánime capitulo tragicómico de “Juanito”, la psicosis del asambleísta priísta Cristian Vargas, quien escudado en su fuero decide romper puertas y retar a golpes a quien no comparte sus ¿ideas?, las payasadas y bravuconadas del diputado federal por el Partido del Trabajo (PT) Fernández Noroña, la insensibilidad de López Obrador, que presencia como un auto que forma parte de su comitiva, arrolla y mata a un humilde campesino y el autoproclamado “presidente legitimo” prosigue su camino como si nada hubiera pasado, la dirigencia del Sindicato Mexicano de Electricistas históricamente corrupta e ineficiente, que exige ser reconocida, a pesar de haber cometido fraude en su elección interna y que marchan orgullosamente del brazo de pseudo lideres de izquierda, mientras amenazan con “bajar el switch” y dejar sin energía eléctrica a millones de ciudadanos.

Las muestras de inconciencia política abundan y en ellas se encuentra el verdadero detonante social, más desesperante que el hambre, la pobreza o el desempleo, es ver el denigrante espectáculo que todos los días nos muestran los que deberían trabajar para sacar al país de la terrible situación en que se encuentra, y son precisamente ellos y solamente ellos, los que con sus vergonzosas actitudes pueden provocar el tan mencionado estallido social.

Autor: Rubén Salazar
rubsalazare@gmail.com

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