
A quienes a pesar de todo, creemos en un México mejor
1. Seguridad.
El 1 de diciembre de 2006, en una agitada ceremonia en la cámara de diputados, Vicente Fox colocaba la banda presidencial a Felipe Calderón. La polarización política provocada por López Obrador, había convertido al recinto de San Lázaro, en un hervidero que amenazaba con extenderse a lo largo del centro del país. Sin embargo, éste conflicto sólo representaba una de las dificultades que tendría que enfrentar.
Desde antes de tomar posesión, Calderón tenía muy claro que existían problemas que tenían que ser atacados de manera inmediata, ya que de no hacerlo, la estabilidad del país estaría en serio riesgo, el que más preocupaba al nuevo mandatario era el del narcotráfico. Una noche antes, había nombrado al Secretario de la Defensa Nacional y al de Marina con la encomienda de atacar de inmediato a los cárteles de la droga, quienes a la sombra de la impunidad y corrupción de los gobiernos priístas constituían una fuerza capaz de poner en peligro el estado de derecho mexicano. Aún cuando Vicente Fox había asestado algunos golpes importantes al crimen organizado, las estructuras delictivas no fueron mermadas de manera significativa y aprovecharon para reorganizarse y enfrentar los nuevos tiempos políticos, en los que ya no tendrían la tutela de las autoridades tricolores.
Con todo el poderío económico que se obtiene de la venta de droga, los cárteles estaban listos para iniciar una guerra que ya veían venir, guerra que inició cuando a unos días del inicio de su mandato, Felipe Calderón ordenó al ejército realizar un operativo a gran escala en el estado de Michoacán. A partir de ese momento, el país ha sido testigo de una insólita y decidida batalla por parte de las fuerzas federales en contra del crimen organizado, la cual empieza a dar frutos pues ya se percibe el quebranto a las capacidades destructivas del narco.
2. Salud, Educación y Programas sociales.
La consolidación y creación de programas sociales, ha logrado que en ésta primera mitad del gobierno de Calderón, se beneficie a un amplio sector social que durante décadas careció de los más elementales servicios básicos, tales como el de vivienda, educación y salud.
Programas como el Seguro Popular, que atiende a poco más de 10 millones de mexicanos que por diversas razones no tenían acceso a servicio medico gratuito, cumplen con una de las principales obligaciones del estado. El benefició de éste programa es directo y las repercusiones en la vida de los asegurados han sido más que afortunadas. Como ejemplo, tenemos la reducción de mortandad infantil y mujeres embarazadas por falta de atención médica en zonas de alta marginación.
En otro ámbito, las reformas educativas impulsadas por el ejecutivo, contemplan una reestructura de fondo en los métodos de enseñanza, basada en la selección y capacitación de los docentes, que tienen como responsabilidad educar al futuro del país. Adicionalmente, se ha dotado de mejores instalaciones y herramientas tecnológicas que permite elevar sustancialmente el nivel de aprendizaje de los alumnos y aunque esta tarea no es cosa fácil, los cimientos para una mejor educación ya han sido puestos.
Sin embargo, y sin menospreciar los temas anteriores, el mayor desafío que ha enfrentado el presidente Felipe Calderón en sus primeros tres años de gobierno, fue el de la epidemia de Influenza A/H1N1, que se dio a conocer en el mes de Abril del año en curso. Y es que, este virus era hasta ese momento, totalmente desconocido para la ciencia medica y por lo tanto sus efectos en la población eran un preocupante enigma. La acción oportuna del gobierno federal a través de la Secretaría de Salud, logró no sólo detener el contagio de la enfermedad, sino que además alertó al mundo de la existencia de la misma.
3. Economía.
A finales del 2008, la economía mundial inició un dramático desplome que inevitablemente afectó a México, las bolsas de valores más importantes del orbe experimentaron caídas estrepitosas, los precios del petróleo bajaron considerablemente y con ello, nuestra moneda se vio en desventaja ante el dólar estadounidense.
El riesgo de cierre de empresas y el consecuente despido de trabajadores, fueron atajados por el gobierno federal al destinar recursos que permitieran subsidiar parte de los salarios que perciben estos últimos. Además, se instituyó el programa de empleo temporal, que permite que aquellos que han perdido su trabajo, se puedan emplear en actividades de construcción y mantenimiento de infraestructura carretera y de servicios. Sin embargo, la sociedad en su conjunto reclama soluciones efectivas, el país ha tocado fondo y a pesar de las acciones tomadas, estas no han sido suficientes para contrarrestar los efectos negativos de la crisis. El desempleo y la caída del poder adquisitivo de los mexicanos requiere de la atención puntual de su gobierno, ya que de no hacerlo, los próximos tres años podrían convertirse en el calvario de Felipe Calderón y seguro estoy que esto no beneficiaria a nadie.
Autor: Rubén Salazar
rubsalazare@gmail.com
No hay comentarios:
Publicar un comentario