
Llama la atención que el rector de la UNAM, José Narro Robles, advierta sobre el peligro de estallidos sociales en México provocados por la crisis económica, y es que para nadie es un secreto que dentro de la máxima casa de estudios del país, se mueven grupos subversivos que buscan reclutar y adoctrinar a los jóvenes estudiantes. Organizaciones como el EZLN, ERPI, EPR y hasta las FARC colombianas, cuentan en sus filas con profesores, alumnos y trabajadores que escudados en la autonomía universitaria, han encontrado un libre y prospero campo de acción. Por ello, el dicho del rector no debe tomarse a la ligera, pues como dice el refrán “cuando el río suena, es que agua lleva”.
Plausible sin duda es la actitud del diputado federal panista, Gerardo Priego Tapia, quien devolvió poco más de 1 millón de pesos al área administrativa de la cámara de diputados, este dinero fue el sobrante de lo que le fue asignado por concepto de boletos de avión durante los tres años que duro su labor legislativa.
"A mí me sobra este dinero de mi trabajo legislativo, y estoy convencido de que este dinero no es mío, y por ello lo tengo que devolver", explicó el diputado saliente.
Seguro que este país sería otro si pudiéramos ver más casos como este.
¡Felicidades señor Priego!
El pasado 3 de julio, la Procuraduría General de Justicia del D. F. (PGJDF) llevó a cabo un operativo para liberar a la empresaria Yolanda Cevallos Coppel, desafortunadamente, la acción policíaca resultó fallida.
La versión oficial de los hechos según la PGJDF, nos exponía que la señora Coppel fue asesinada por uno de sus captores, mismo que se suicidó después de matar al comandante Julio Rincón y al jefe de grupo, José Antonio Moreno, quienes eran los oficiales de mayor rango que se encontraban en el lugar.
Sin embargo, y gracias a una noticia publicada en el diario “La Razón de México”, hoy sabemos que es muy probable que por lo menos uno de los mandos policíacos, haya sido muerto por disparos realizados por sus compañeros. Con esta revelación, se suman las interrogantes sobre las causas que provocaron el frustrado rescate, pues la sospecha de que los secuestradores recibieron el aviso de que la policía estaba tras ellos es cada vez más fuerte.
Ahora, sólo resta que el procurador capitalino, Miguel Ángel Mancera, explique si la muerte de los agentes se debió a un error de logística o fue de forma intencionada.
Por último, en diversos medios de comunicación se especula sobre cambios en el gabinete del presidente Felipe Calderón, se manejan nombres y hasta se adelantan proyectos. La realidad es que no hay nada oficial, pero en caso de que se den, esperemos que tal y como sucedió cuando Calderón era candidato a la presidencia, los cambios en su equipo de trabajo sean para bien.
Autor: Rubén Salazar
rubsalazare@gmail.com
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